Popularidad de Bush en baja Imprimir
Escrito por Demetrio Mitrevic   
Viernes 26 de Mayo de 2006 00:00
Un artículo publicado en The New York Times en el año 2002 con el título: "Lucha de clases, el final de la clase media estadounidense" decía: “En Estados Unidos la desigualdad de ingresos ha regresado a los niveles de los años 20. El boom de los años 90 supuso cierta mejoría para muchos trabajadores, pero las grandes fortunas fueron a parar a una pequeña minoría. En los últimos 20 años la productividad en EEUU consiguió inmensos beneficios a costa de exprimir a los trabajadores”. Cuatro años después,pués, esta situación ha seguido profundizándose.

Petróleo y Lucha de Clases en alza

Un artículo publicado en The New York Times en el año 2002 con el título: "Lucha de clases, el final de la clase media estadounidense" decía: “En Estados Unidos la desigualdad de ingresos ha regresado a los niveles de los años 20. El boom de los años 90 supuso cierta mejoría para muchos trabajadores, pero las grandes fortunas fueron a parar a una pequeña minoría. En los últimos 20 años la productividad en EEUU consiguió inmensos beneficios a costa de exprimir a los trabajadores”. Cuatro años después, esta situación ha seguido profundizándose.

Popularidad de Bush a la baja

Bush atraviesa uno de los peores momentos de su carrera política, con un respaldo popular de sólo el 29%, según las últimas encuestas. Durante el último medio siglo sólo los presidentes Richard Nixon y Jimmy Carter le han ganado en impopularidad. Esta tendencia en baja arranca con el huracán Katrina en el año 2005 donde le vimos al capitalismo yankee su verdadera cara, mostrando una subclase de personas condenadas a la pobreza ocultada a los ojos del mundo hasta esos momentos. A esto le agregamos la guerra de Irak y sus malas noticias, no sólo en el teatro de operaciones, sino también en Washington. Un grupo de generales han cuestionado la guerra exigiendo la cabeza de Donald Rumsfeld, su Secretario de Defensa, al que acusan de incompetente y arrogante. Cerca del 60% de la población norteamericana está en contra de la intervención en Irak, donde hay 130.000 soldados estadounidenses y que está costando 6.000 millones de dólares mensuales. A esto se suman las declaraciones del antiguo Secretario de Estado, Kissinger, diciendo que una guerra con Irán podría convertirse en una pesadilla. Bush ante esta situación intenta frenar el desencanto militar, defendiendo al Jefe del Pentágono y a varios generales.

Dinero para la guerra, recortes para los pobres

El Senado aprobó un presupuesto para el año fiscal entrante, que arranca el 1º de Octubre próximo, de 2,8 billones de dólares aumentando el endeudamiento del Estado. Los representantes de la cámara baja también habían votado un gasto de emergencia de 92.000 millones de dólares al presupuesto vigente. El 80% para financiar las ocupaciones de Irak y Afganistán, y solo el 20% para financiar los daños del Katrina. El rojo fiscal para el 2006/7 se anticipa a 350 mil millones de dólares. Estos desequilibrios llamaron la atención hasta del FMI.
El gobierno ha inducido a devaluar el dólar para hacer frente al enorme déficit comercial.. También subió la demanda de los hogares estadounidenses con el sistema de créditos lo que aumentó el endeudamiento de las familias.
Otro dato interesante es el clima de tensión por la suba del precio de las naftas culpándose mutuamente los dos partidos burgueses, Republicanos y Demócratas. En estos momentos las petroleras son miradas con recelo por sus ganancias extraordinarias. Según el diario Clarín, la tejana Exxon-Mobil, la mayor petrolera del mundo, creó un malestar al comunicar sus utilidades del 1er trimestre del año de 8.400 millones de dólares. Bush está intentando intervenir para bajar los precios, pero el malestar en la población aumenta. Cifras del Washington Post nos hablan de la suba de los costos de energía cuando el precio promedio de la nafta llegó en Mayo a 3 dólares el galón (3,785 litro).En Mayo, el petróleo crudo superó los 75 dólares el barril.

Movilizaciones de inmigrantes

Como marxistas tenemos que ver positivamente las masivas marchas de trabajadores inmigrantes el pasado 1º de Mayo. El diario Clarín destacó que más de 2 millones de personas participaron en la huelga. Las marchas fueron: 1 millón de personas en Los Angeles, medio millón en Chicago y medio millón en Nueva York. Por ahora, el gobierno de Bush retrocedió parcialmente en su amenaza de expulsar a millones de inmigrantes, pero anunció el envío de 6000 soldados a la frontera mexicana y la construcción de un muro de 600 km.
Como frutilla del postre vemos una iniciativa antiterrorista donde la Casa Blanca ordena pinchar llamadas de teléfonos y obteniendo de esta forma una base de datos, lo que está creando un gran malestar en la población. Todos estos acontecimientos están preparando una gran explosión de la lucha y la organización de la clase trabajadora norteamericana.