¡NO AL DESALOJO DE BRUKMAN! Imprimir
Escrito por El Militante   
Martes 22 de Abril de 2003 00:00
En la madrugada del viernes 17 de abril la policía desalojaba por la fuerza la fábrica Brukman, expulsando a los cinco trabajadores que hacían la custodia nocturna. Esta medida de fuerza suponía la expulsión de los trabajadores de la fábrica, ocupada en pleno "Argentinazo" tras la amenaza de cierre de la misma.

Estatización bajo el control de los trabajadores

En la madrugada del viernes 17 de abril la policía desalojaba por la fuerza la fábrica Brukman, expulsando a los cinco trabajadores que hacían la custodia nocturna. Esta medida de fuerza suponía la expulsión de los trabajadores de la fábrica, ocupada en pleno "Argentinazo" tras la amenaza de cierre de la misma.
La policía atendió una orden del Juez Jorge Rimondi, según la cual la fábrica ha de devolverse a su "legítimo" propietario, el empresario Jacobo Brukman. Rimondi justificó su decisión por la decisión de la Cámara de Apelaciones que también falló en ese sentido, y en la cual figuran como magistrados Piombo y Bonorino Peró, jueces de la dictadura militar.
Esta medida de fuerza se enmarca en una campaña perfectamente planificada por el gobierno, el aparato del Estado y la burguesía argentina. El proceso que acompañó la insurrección popular de diciembre del 2001 dio un golpe tremendo al fetiche de la "propiedad privada", que se manifestó en la ocupación por los trabajadores de fábricas abandonadas o amenazadas de cierre, como Brukman, Zanón y otras decenas más, en la ocupación de edificios abandonados por parte de vecinos y asambleas populares, y en la demanda de reestatización de las empresas públicas privatizadas bajo el gobierno menemista. Esto era muy peligroso para la clase dominante, porque daba lugar a una tendencia que podría profundizarse aún más en las futuras luchas de los trabajadores.
La clase dominante aprovechó un reflujo temporal del movimiento para golpear a los sectores más combativos y militantes del movimiento obrero y a los activistas de izquierda, que son quienes lideran este proceso. Lo intentaron con la fábrica Zanón, de Neuquén, a principios del mes de abril, pero la movilización de los trabajadores de la fábrica y la solidaridad activa de los trabajadores neuquinos y del resto del país lo impidió. Pero continuaron con el desalojo de otras fábricas ocupadas, como Sasetru, de edificios en Capital como el Padelai, el Banco Mayo, y otros en diferentes barrios de Buenos Aires y otras ciudades. Finalmente,lo intentaron con Brukman.
Brukman fue cerrada por sus antiguos dueños en diciembre del 2001, sus trabajadoras trabajaban "en negro" con salarios bajísimos. El 18 de diciembre decidieron ocupar la fábrica y ponerla a producir bajo control obrero. Arreglaron las máquinas averiadas, remodelaron las instalaciones y, con mucho esfuerzo, empezaron a salir adelante. Aumentaron sus salarios a más de 500 pesos al mes y los seguros sociales, y dar trabajo a 70 trabajadores, mayoritariamente mujeres. Exigen la estatización de la empresa, bajo su control. Los trabajadores de Brukman siempre participaron activamente en todas las movilizaciones y marchas habidas en el último año y medio y, justamente, se convirtieron en uno de los referentes principales de los activistas obreros y juveniles de toda la nación.
Una derrota de los trabajadores de Brukman sería una derrota del conjunto de la clase obrera argentina y animaría a la burguesía a continuar su política de ataques y recortes sociales contra las familias trabajadoras. Impedir el desalojo es vital para mantener el desafío a este sistema burgués explotador y hambreador del pueblo. En los días siguientes al desalojo hubo concentraciones y marchas de varios miles a las puertas de la fábrica, y hasta se reclamó una huelga nacional a los sindicatos. Este es el camino para ganar. La CGT y la CTA no pueden resignar de sus obligaciones, y deben impulsar un proceso de movilizaciones de masas, junto al movimiento piquetero, las asambleas populares y la juventud, que siempre estuvieron en la primera línea de batalla, hasta ganar la pulseada al gobierno, los jueces reaccionarios, la policía y la patronal