Inicio Argentina Derechos Humanos y Represión La impunidad de un aparato de Estado mafioso

Novedades por email

Si querés recibir las novedades de nuestra web, envíanos un mail a: elmilitante.argentina@gmail.com con el asunto: Suscribir 

 
La impunidad de un aparato de Estado mafioso PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Raul Moretti   
Viernes 14 de Noviembre de 2003 00:00
Desde la asunción de Kirchner, fueron destituidos 49 comisarios por casos de corrupción. Además de estos comisarios habría que agregar a los oficiales, suboficiales y agentes, procesados por irregularidades administrativas, gatillo fácil, apremios ilegales y represión. Y además podría incluirse por lo cercano en el tiempo, a los asesinos directos de la masacre del Puente Pueyrredón, y a la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Secuestros, amenazas, coimas, tráfico de armas, narcotráfico, prostitución,...

Desde la asunción de Kirchner, fueron destituidos 49 comisarios por casos de corrupción. Además de estos comisarios habría que agregar a los oficiales, suboficiales y agentes, procesados por irregularidades administrativas, gatillo fácil, apremios ilegales y represión. Y además podría incluirse por lo cercano en el tiempo, a los asesinos directos de la masacre del Puente Pueyrredón, y a la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001.
Si bien en relación a los oficiales, suboficiales y agentes procesados, los comisarios procesados son muchos menos, no podemos olvidar que la jerarquía de éstos últimos termina de dimensionar un contexto de corrupción, en la policía federal y las policías provinciales, de alcances impresionantes.
¿Pero es que acaso los índices de delincuencia no son reales...? La respuesta es sí. Pero ¿cómo podía ser de otra manera, con unos niveles de pobreza del 60%, cuando a muchos pibes de nuestros barrios este sistema les niega un futuro abocándolos a una situación de desocupación, marginalidad, de exclusión y de miseria? El responsable es el sistema capitalista y sus sostenedores, los políticos burgueses y la clase dominante que, en sus countrys lujosos, no padecen la delincuencia cotidiana que sufrimos las familias trabajadoras en nuestros barrios.

La cara oculta de la inseguridad

Pero hay algunos matices ocultos, y lo primero a destacar es que esos índices están engrosados (directa o indirectamente, por obra u omisión) en un porcentaje muy alto por el accionar de todas las policías del país, como es el caso más conocido de Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy, Corrientes, Salta, Tucumán, etc.
Ejemplos los hay desde lo cotidiano y costumbrista, hasta los más mafiosos crímenes (para éstos últimos recordar los atentados a la Embajada de Israel, la Amia o el asesinato de Cabezas por nombrar algunos).
¿Hay un mercado de autopartes ilegal? Si, e historicamente lo maneja la policía, cualquiera que haya hecho una denuncia por robo automotor lo sabe.
¿Hay un mercado de drogas y prostitución? Si, historicamente la "caja chica de la policía".
¿Barrabravas, dirigentes, seguridad y violencia en las canchas? Si, ahí también está la policía.
Si alguna vez cometió una infracción, o le falta algún papel del auto, cerca de fin de mes y la policía intenta multarlo, ud y yo sabemos como se arregla esto.
El tráfico de armas. ¿A quién se le puede ocurrir que se puedan conseguir armas tan facilmente en el Gran Buenos Aires si la policía no tuviese nada que ver?
Sobre los secuestros express.Para aclarar algunos puntos: la mayoría de las empresas de seguridad, o de monitoreo de alarmas, son propiedad de comisarios o excomisarios u otra fuerza de seguridad (Seineldín "trabaja" como asesor de una de ellas). Estas empresas (donde está prohibida la sindicalización, y las jornadas de los vigiladores no bajan de las 10hs. por sueldos miserables) han visto muy incrementadas sus demandas comerciales, a partir de la "ola de secuestros" más reciente.
Por otro lado, los megaoperativos se realizan en barrios carenciados, donde a veces efectivamente se realizan capturas mediáticas de delincuentes marginales. Pero el contexto de estas detenciones poco tiene que ver con bandas que al realizar secuestros extorsivos, manejan un cierto grado de tecnología capaz de realizar tareas de inteligencia, interferencia de comunicaciones, disponibilidad de móviles en muy buenas condiciones, lugares no sospechosos (aguantaderos) donde alojar al secuestrado, buenas armas, etc.

Un aparato de estado corrupto y represor

Y es sabido que la policía dispone de todos estos medios. Las pruebas son tantas que no podríamos expresarlas todas aquí.
Pero cabe preguntarse que seguridad nos puede esperar si los mismos que pusieron a dedo a Santos, a Sobrado, a Giacomino, a DeGastaldi, que a su vez nombran como comisarios a gente como Franchiotti, serán los encargados otra vez de elegir a los nuevos jefes de Policía.
Qué seguridad se puede esperar de una Policía que está al servicio de la represión de los movimientos sociales y políticos, que despliega con enormes gastos e inútilmente sus fuerzas por rutas y accesos, deteniendo a personas para pedir papeles y por portación de cara, en busca del acostumbramiento del pueblo a la presencia de personal armado
Qué se puede esperar de una policía que mantiene intacta estructuras represivas de la época de la dictadura, y que no para de violar derechos humanos, asesinando, hostigando y reprimiendo, plantando pruebas falsas, enriqueciéndose y prestando servicio (que pagamos todos) para los patrones que quebraron para quedarse con plata que es de los trabajadores (como en Bruckman).
No podemos dejarnos engañar, y aceptar pasivamente o por acostumbramiento una lenta militarización de esta policía corrupta y asesina, porque no podrá haber una seguridad integral, con sumo respeto por los derechos humanos, sin ningún tipo de represión a la más libre expresión, y sin manejo de dinero e influencias, hasta que los trabajadores y el pueblo todo, nos hagamos cargo de nuestra seguridad, eligiendo con métodos democráticos y con revocabilidad a los más idóneos de entre nosotros mismos.
Y a su vez, desde el Militante, sabemos que esto se dará en la medida que pelemos por el cambio revolucionario de esta sociedad capitalista, hacia una sociedad sin clases ni explotados.