2 minutos de pánico en Perú Imprimir
Escrito por César Zelada   
Jueves 16 de Agosto de 2007 00:00
Un terremoto de 7.9 grados en la escala Richter que duró, aproximadamente 2 minutos, sacudió la tierra de Tupac Amaru el día de ayer 15 de agosto. El epicentro del sismo se ubicó en el mar, a 167 kilómetros al sur de Lima. Según Luis Felipe Palomino, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), hay 350 personas muertas y más de 1000 heridos. Algunos especialistas auguran que hay que estar prevenidos porque pueden suceder más réplicas (aunque en menor intensidad). De esta manera, el pueblo pblo peruano vive un día de luto y de incertidumbre.

Terremoto deja saldo de 350 muertos y más de mil heridos

Un terremoto de 7.9 grados en la escala Richter que duró, aproximadamente 2 minutos, sacudió la tierra de Tupac Amaru el día de ayer 15 de agosto. El epicentro del sismo se ubicó en el mar, a 167 kilómetros al sur de Lima. Según Luis Felipe Palomino, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), hay 350 personas muertas y más de 1000 heridos. Algunos especialistas auguran que hay que estar prevenidos porque pueden suceder más réplicas (aunque en menor intensidad). De esta manera, el pueblo peruano vive un día de luto y de incertidumbre.

El sismo se consumó a las 18:41 horas. El mismo que tuvo dos temblores consecutivos (en forma de ondas) y 324 réplicas (hasta las 8:00am). Y que por la hora de su impacto provocó la muerte de varios cristianos que se encontraban rezando en las iglesias de Ica. “...según un estudio del Centro Peruano-Japonés de Investigaciones Sísmicas, un sismo de ocho grados en Lima desplomaría un elevado número de edificaciones porque la mitad de la urbe descansa sobre suelos blandos...”, redacta el diario Expreso.

Además, la costa peruana se encuentra en una zona sísmica y complicada geográficamente llamada el Círculo de Fuego. El ingeniero Julio Kuroiwa -uno de los principales sismólogos del mundo-, opina que hay otros cuyo impacto es más frecuente y dañino, como los de origen climático principalmente por el Fenómeno de El Niño así como por el friaje que casi siempre nos agarra desprevenidos (diario Perú 21, 16-08-07).

Una de las ciudades mas afectadas, por encontrarse cerca al epicentro, fue Pisco, en la región sureña de Ica (tierra de uvas y agroexportación). Juan Mendoza, alcalde Pisco, declaró que, “...tenemos cientos de muertos regados por las calles, heridos en los hospitales; esto es totalmente indescriptible. El pueblo ha sido devastado en un 70%... no tenemos agua, no tenemos comunicación, las casas se han caído, las iglesias están destruidas" (diario Perú 21, 16-08-07).

Por otro lado, el alcalde de Ica, Mariano Nacimiento, dijo que, “...la cifra mortal de su ciudad alcanzaría las 70 personas y los heridos cerca de 800...”.

El presidente Alan García, ni presto ni perezoso, dio un mensaje a la nación inmediatamente después del terremoto. En este expresó su solidaridad con la población, llamó a la calma y a la prevención. También, manifestó que el día de hoy jueves 16 se suspendían las clases en los colegios, e invocó a los alcaldes a supervisar que las instituciones educativas se encuentren en buen estado. Además, mencionó que una delegación de ministros viajaría a Ica y Pisco para llevar ayuda y hacer una lista de los daños causados.

El INDECI ha enviado dos toneladas de ayuda humanitaria, entre carpas, colchones y medicinas. Los saludos de solidaridad internacional no se han hecho esperar. Presidentes de Colombia, Rusia, Francia, el Papa Benedicto etc. llamaron al mandatario peruano para expresarle sus condolencias y apoyo humanitario.

Pero el servicio de comunicación por teléfono recién pudo regularizarse el día de hoy a nivel nacional. Esto debido a que el sistema de comunicación colapsó el día de ayer. Nadie pudo comunicarse con sus familiares. El pánico fue total. Es por esta razón que la ONG Telecom sin Fronteras, especializada en el establecimiento de telecomunicaciones de urgencia, se ha comprometido a enviar apoyo inmediatamente.

Esta situación de conmoción social ha cambiado la situación política. El Perú vive un momento de shock social. Miles de limeños e iqueños durmieron en las calles el día de ayer y rezaban a Dios para que no los castigue con un desastre mayor. Algunos creen que se acerca el fin del mundo.

De esta manera, la huelga de la Federación Medica Peruana (por aumento de salarios y presupuesto), fue levantada. Y la presentación de la Ministra de Telecomunicaciones, Mónica Zavala, para rendir cuentas sobre el caos del transporte que se llevó la vida de decenas de personas la semana pasada, así como las acusaciones de corrupción al Ministro del Interior por la compra de patrulleros policiales, pasaron a un segundo plano.

No obstante, mientras que los políticos del gobierno pueden seguir “frotándose las manos de alegría”, por otro lado, como una “maldición de las entrañas de la pachamama”, los trabajadores pobres de Pisco, Ica y Lima, además de vivir en situaciones de precariedad (viviendas de adobe, mal alimentados, jornadas de trabajo largas), ahora, han sufrido grandes golpes de tristeza y desesperación con la pérdida de sus seres queridos o de sus bienes materiales.

Así las cosas, el sistema político capitalista peruano se pondrá a prueba de nuevo. Esto puede ser aprovechado por la administración para llamar a la paz y la unión de “todos los peruanos” (como lo hizo en su mensaje a la nación el día de ayer). Pero el tiro le puede salir por la culata si es que el sistema no responde adecuada y rápidamente frente a la demanda de miles de trabajadores que reclaman atención gratuita en los hospitales, viviendas nuevas, alimentos, abrigo y seguridad ciudadana. Mas aun cuando se acaban de escapar 600 presos del penal de Tambo de Mora en Chincha (Ica).

Además, ya han existido experiencias anteriores donde la ayuda humanitaria nunca ha llegado a las manos de los pobladores afectados por el desastre natural. Para revertir esta historia será necesario que los propios trabajadores afectados se organicen.

De lo que sí podemos estar seguros es que este terremoto dramatizará mas la situación de indigencia en que viven miles de ciudadanos peruanos afectados hoy por el sismo de 2 minutos.

Finalmente, es cierto que los desastres naturales suelen ser “impredecibles”, pero puede ser que este no sea el caso.

Al parecer, Jorge Olarte, doctor en geotecnia del Centro de Investigaciones Sísmicas y Migraciones de Desastres de la Universidad Nacional de Ingeniería, alertó hace dos años atrás, sobre el desastre natural que estamos padeciendo los trabajadores peruanos (diario Expreso, 16-08-07). Y recientemente, hizo el mismo análisis debido, según el sismólogo, a que en Perú, cada cien años, suceden esta clase de movimientos. “...Las declaraciones de Olarte fueron publicadas el último domingo 5 del presente mes luego que hace algunas semanas una cadena de pequeños sismos y decenas de réplicas estremecieron el segmento sur de los Andes peruanos donde se asienta Moquegua...”, redacta el diario conservador Expreso el día de hoy.

De confirmarse esta noticia, el gobierno aprista ingresará a una nueva crisis política de la cual será difícil salir.