La protesta social en Perú Imprimir
Escrito por César Zelada   
Jueves 26 de Julio de 2007 00:00
La República del Perú se encuentra en un proceso de crecientes movilizaciones populares, donde mineros, docentes y campesinos impulsan reivindicaciones propias de su sector y canalizan el desacuerdo de la población con el Tratado de Libre Comercio con los EE.UU. ANRed (http://www.anred.org/article.php3?id_article=2192) publicó un análisis enviado por el militante marxista César Zelada (Perú Militante) acerca de la actualidad de su país.

En la onda revolucionaria latinoamericana

Los acontecimientos en la tierra de Tupac Amaru son inspiradores. Decenas de miles de trabajadores del campo y la ciudad están en las calles luchando por una vida digna. Las masas han entrado en la escena para hacer política. Todas estas protestas tienen un signo democrático (sindicalización, derecho a huelga, aumento de salarios, contra el TLC). Sin embargo, la administración García ha respondido tildando de "chavistas y comunistas" a los manifestantes. Además, ante la ineficacia de la policía para frenar a los "revoltosos", ha sacado a los tanques a las calles y amenaza con más represión deteniendo y asesinando a los dirigentes sindicales. De esta manera, el Perú se pone en la onda del proceso de la revolución latinoamericana.

Crecimiento para los ricos

Todos los días, los agentes académicos y políticos del capitalismo, nos dicen que el país está creciendo económicamente. Un 8.3% de PBI, un 1.14% de inflación, un superávit de comercio exterior record de $8,852 millones y reservas internacionales netas record de $18,052 millones, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Todo esto debido al sector construcción, pero fundamentalmente al sector minero (exportaciones tradicionales). "Debido a ello, el subsector de minería metálica viene liderando las exportaciones nacionales, así mismo permite el aumento de divisas que dispone nuestro país", dice el último documento de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú (FNTMMSP).
Para muestra un botón. El cobre ha aumentado su cotización en 218.7% (2003-2007). Es decir, de $1,779 a $5,671 la tonelada métrica. Esto se debe a la consolidación de China como el 1er. país consumidor de cobre refinado del mundo (con el 20% de la participación), y en 2do. lugar el crecimiento de USA (documento del último Plenario de la FNTMMSP). No obstante, a pesar de este crecimiento, más del 50% de la población vive en situación de pobreza, y el 14% en extrema pobreza. Solo el 10% más rico recibe 12 veces más ingreso que el 50% más pobre (cifras del INEI).

De las luchas campesinas cocaleras a la huelga minera

Estas son las razones que impulsaron paros regionales y campesinos por proyectos de infraestructura y en defensa de la hoja de coca, respectivamente. Al ver que estas luchas podían confluir con la huelga minera, el gobierno puso un dique entre estos sectores sociales, tildando a los campesinos de "narcotraficantes". Al final, las luchas fueron aplacadas con más promesas por parte del gobierno.
Luego ingresó en escena la clase obrera minera, una de las más explotadas. No tienen derecho a la sindicalización, trabajan 12 hs. y en condiciones infrahumanas (sin uniformes ni viviendas adecuadas). Estas son las razones que impulsaron la huelga nacional indefinida del 30 de abril organizado por la FNTMMSP. Según la Federación, existen más de 20 mil obreros mineros estables y 85 mil en situación de contratados. Dos semanas antes, la burguesía estaba con los pelos de punta.
La huelga, contando sólo con el 45% de participación de las bases, estremeció a la sociedad peruana. En efecto, el primer ministro, a través de Mario Huamán (dirigente de la CGTP), sentó a negociar a Luis Castillo, dirigente de la FNTMMP, llegando a un acuerdo (formar comisiones para regular las leyes sobre minería) que logró el levantamiento de la medida de lucha por 60 días.

Marcona y el imperialismo chino

Pero el drama de la nueva clase obrera contratada de Marcona no podía esperar (este sector comenzó su huelga días antes de la Huelga nacional). Marcona es un pequeño pueblo con puerto. Durante los ´70s fue estatizado por el régimen nacionalista de Velasco Alvarado. Después del golpe contrarrevolucionario de Morales Bermúdez (aliado del Plan Cóndor), organizado por la CIA y la derecha peruana, las minas fueron privatizadas.
Esta fue la tierra que vio nacer como líder a Saúl Cantoral, dirigente obrero que luego fue asesinado por las fuerzas paramilitares del régimen aprista en 1989. Actualmente, la mina de Marcona (productora de hierro y cobre), esta en manos del imperialismo chino.
En efecto, la transnacional china superexplota a cerca de 600 obreros mediante el modelo de la tercerización. Alegan que estos obreros no son parte de la producción. Los ubican en el rubro de mano de obra secundaria. Y por tanto, viven en la semiesclavitud. Trabajan 12 hs. al día. No tienen derechos laborales, ganan salarios de 700 soles, y viven en esteras en el desierto. Entonces, fueron estas condiciones sociales y económicas las que llevaron a una huelga del movimiento contratado que contagió a todo el pueblo y que desembocó en una marcha de sacrificio a Lima de cerca de 80 obreros, a la cabeza de los cuales iba Ronnie Cueto.
Después de una vigorosa combatividad de esta joven clase obrera minera, el gobierno decidió detener al dirigente obrero Ronnie Cueto hasta el día de hoy.

El grito de Casapalca

Sin embargo, la lucha del proletariado de Marcona ya había encendido la chispa de la rebelión que contagió a otros sectores de la clase obrera como Casapalca. Marcharon juntos durante varios días generando las simpatías de la población y demostrando la fuerza de su unidad en la lucha por mejoras laborales. Casapalca (pueblo ubicado a 4 hs. de Lima, y a 4 mil metros sobre el nivel del mar) pertenece a la minería mediana. Cuenta con 1.900 obreros, de los cuales solo 100 tienen estabilidad laboral. El resto viven bajo el régimen de contratas (outsoursing). Ganan cerca de 400 soles mensuales (la canasta básica en Perú bordea los 2000 soles). Entonces, organizaron clandestinamente su sindicato (mínimo de 20 personas), y la patronal despidió a los 160 afiliados dirigentes. Se declararon en huelga (la mayoría son de origen quechua). Marcharon a la capital de la República para hacer sentir su voz de protesta.
El gobierno los engañó cerca de un mes, hasta que a través del bloqueo de carreteras lograron sentar a la mesa a la empresa minera (6 muertos producto de este conflicto social). Por lo escandaloso del conflicto, el gobierno y la burguesía presionaron a los Gubbins (dueños de la mina), para ceder en las demandas sindicales. Al final, los obreros conquistaron una victoria parcial con el pago del salario de mayo y la reposición de 40 dirigentes.

La huelga del SUTEP

El Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP) se fundó en oposición al gobierno nacionalista de Velasco Alvarado en 1970. En sus aproximadamente 37 años de existencia ha sido dirigido por el partido Patria Roja. En un principio este era una organización radical. Su lema era "el poder nace del fusil". Ahora ya no creen en la lucha armada y parecen más entusiasmados por la lucha legal.
El SUTEP, compuesto por cerca de 350 mil maestros, es uno de los sindicatos más poderosos. Este fue uno de los gremios que jugó un rol importante en la caída de la dictadura contrarrevolucionaria de Morales Bermúdez en 1977 y luego de Fujimori en el 2000. El SUTEP juega un rol aglutinador entre los trabajadores del campo y la ciudad. Por su propia profesión, los maestros del SUTEP tienen mayor contacto con el pueblo que el Estado burgués. En los últimos acontecimientos, los maestros han salido junto a los campesinos, obreros y estudiantes, a bloquear carreteras, tomar aeropuertos, locales, etc.
Por su nivel de instrucción educativa, ocupa un rol de vanguardia en la lucha contra el régimen aprista. Por su carácter de clase siempre está mas afín a apoyar al movimiento de los trabajadores.
Estas son las razones de fondo que animan al gobierno a aprobar al "caballazo", la Ley de Carrera Pública Magisterial (LCPM) antimagisterial y antipopular. Esto con el fin de destruir políticamente al SUTEP. Pero las cosas son más complicadas para Alan García. No sólo es el gremio magisterial el que esta en pie de lucha sino otras organizaciones de masas afiliadas ha la CGTP. Esta última es la central fundada por el amauta de José Carlos Mariategui. La misma que convocó a una Jornada de Lucha para el 11 de Julio exigiendo el cambio de la política económica, la revisión del TLC y una Asamblea Constituyente, entre otras demandas (Ver http://www.cgtp.org.pe).

El gobierno saca los tanques a las calles

Es por esto que, la administración García sacó los tanques a las calles tratando de imponer el principio burgués "de respeto a la autoridad". Pero el tiro le salió por la culata. En vez de asustar a las masas, estas respondieron con más energía y radicalización.
En algunos casos como Ucayali, Arequipa, Juliaca o Andahuaylas, las FF.AA. y FF.PP. fueron superadas por el movimiento de los trabajadores. Esto expresa claramente el carácter putrefacto y débil del Estado burgués. Hay que tener en cuenta que se rumorea de una huelga policial por sueldos pobres (en momentos de gran efervescencia revolucionaria, las tropas armadas también son influenciadas). Además, el gobierno de Alan García no tiene base social. Su propio partido tiene fisuras en su interior. Un partido cupular y caudillista donde no existe la democracia interna. Esto es en cierta medida lo que produjo la pérdida de sus bastiones históricos como Trujillo y el sólido norte.
En esta última ciudad (también militarizada), el presidente ha sido recibido recientemente a tomatazos por los militantes del SUTEP. No hay ningún lugar del país donde el mandatario peruano no sea recibido con pifias y huevos. García es el mayor agitador en su contra al insultar a las masas de "comechados". García piensa como un hombre que se quiere suicidar. Es decir que no piensa. Actúa por impulsos.

La Jornada de Lucha del 11 Julio de la CGTP y el Paro Nacional campesino

De esta manera, la administración García está jaqueada por una gran ola de luchas que tuvo su mayor nivel en la jornada nacional de lucha el día 11 de julio, convocada por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP). Solamente en la ciudad de Lima-Metropolitana, se calcula que fueron cerca de 50 mil los manifestantes. Si a esto sumamos las movilizaciones del interior del país podemos hablar de cientos de miles en las calles. Los sindicatos agrarios hablan de 5 millones de campesinos. El país está semiparalizado (Lima tiene una actividad económica casi normal).
El Paro agrario de 48 hrs. fue un éxito. Ahora mismo existe una huelga indefinida en Arequipa. Bloqueos de carreteras, paros y movilizaciones son pan de cada día. Se avecinan huelgas en Ayacucho, Ucayali, Puno, etc. De esta manera, el mandatario peruano se enfrenta a una hidra. La hidra es un monstruo de 7 cabezas. García mata una cabeza y luego aparece otra.
Esto, aunado a su política neoliberal, lo ha convertido en un gobierno débil, repudiado e ilegítimo. Después de la caída de la dictadura, con la marcha de los cuatro suyos, no se había visto algo similar. El Perú actual se caracteriza por la inestabilidad social (producto de las promesas incumplidas por el mandatario peruano). En verdad, podemos estar ingresando a una situación prerrevolucionaria. Existe una crisis de gobernabilidad, organismos de poder alternativo (Frentes de Defensa, Asambleas regionales, Asambleas populares, etc.) en diversas partes del país, sectores de clase media simpatizantes de las luchas sociales. En este marco, la reciente ratificación de la huelga indefinida del SUTEP contra la antidemocrática Ley de Carrera Pública Magisterial, por mayor presupuesto para la educación, y la estabilidad laboral, juega un rol clave como aglutinador de las luchas campesinas y obreras ya que se desarrollan a lo largo y ancho del país.
Y principalmente en las ciudades como Lima donde en las ultimas marchas se han movilizado diariamente entre 5 y 15 mil maestros. Entonces, la detención de los principales dirigentes del SUTEP apunta ha intimidar al movimiento magisterial, para confundir, dividir y desmoralizar a las bases magisteriales. Además de dar un "ejemplo" a los demás líderes sindicales de la CGTP. Pero el gobierno sabe que aun con los dirigentes adentro, el piso se le mueve. Tiene miedo a un desborde total de las masas. La reacción de la CGTP convocando a una marcha contra la represión el día viernes 13 es un ejemplo de lo anterior. Por eso es que el gobierno tuvo que reprimir este mitin y dejar en libertad a los dirigentes presos un día antes. Alan García se encuentra entre las cuerdas.

El fantasma de Hugo Chávez

Así las cosas, la administración aprista ha encontrado un nuevo chivo expiatorio para justificar su impopularidad inventando que el presidente bolivariano Hugo Chávez está detrás de toda esta convulsión social. Y se valen de la reciente fundación de la oficina de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) en la ciudad de Puno (limítrofe con Bolivia), para enfilar sus baterías contra el impulsor de este acuerdo social, Hernán Fuentes (presidente regional).
La fundación del ALBA en Puno (con una mayoritaria población aymará) ha generado la histeria de los agentes políticos de la burguesía internacional, denunciando al presidente bolivariano como el hombre que está azuzando a las masas para derrocar a Alan García. El premier ha declarado que el Perú no tiene ningún acuerdo político con Venezuela sobre el ALBA. Agregó que si Fuentes tiene mas admiración por Hugo Chávez (que por el mandatario peruano), pues que se vaya a vivir a Venezuela.
Por su lado, la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Araoz, dijo que, "…esta es una intervención política en el país…". La líder de la ultraderecha, Lourdes Flores, demandó al Gobierno que cierre la oficina del ALBA (diario La República, 16-07-07). El líder regional puneño ha respondido firmemente diciendo que el premier es poco capaz, pues no sabe nada sobre el rol del ALBA. Y esto último es verdad. El ALBA nace como una antítesis al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Y se fundamenta en la creación de mecanismos para obtener ventajas cooperativas entre las naciones que permitan compensar las asimetrías existentes entre los países del hemisferio. El ALBA impulsa una verdadera integración social de los pueblos para enfrentar en mejores condiciones a las potencias imperialistas (leer www.portalalba.com).
Pero el ALBA (que sólo tiene posibilidades de triunfar avanzando al socialismo) no es un rayo que cae del cielo. Es producto de la revolución social que vive Venezuela. Una revolución que, como ha dicho Hugo Chávez, camina hacia el socialismo del siglo XXI. Las nacionalizaciones, toma de tierras por los campesinos, y las fábricas bajo control obrero como en INVEVAL (empresa de válvulas) son elementos de la perspectiva hacia la socialización de la propiedad privada de los medios de producción. Estas son las razones de fondo que aterrorizan al gobierno derechista de Alan García y a la burguesía internacional.

Perú en la onda latinoamericana

Pero los esfuerzos macartistas de la administración García por tildar a las protestas sociales de estar infiltradas de chavistas o comunistas no servirán de mucho.
Actualmente, Perú es un país con inestabilidad política. Cualquier cosa puede suceder. Hay bloqueos de carreteras, marchas y movilizaciones en todo el país. En Arequipa hay una huelga indefinida contra el alza de los combustibles. En Andahuaylas (sierra central) hay una insurrección campesina que se ha cobrado la vida del dirigente del Frente de Defensa Agrario (FEDRA). En estos últimos lugares, la policía ha sido suprada por las masas. Ayacucho y otras regiones alistan una marcha de sacrificio hacia Lima el 28 de julio (día de la independencia peruana). Algunos hablan de una nueva marcha de los 4 suyos que derribó a la dictadura fujimorista en el 2000.
Existe una crisis de gobernabilidad, organismos de poder dual (Frentes de Defensa, Asambleas Populares), sectores de clase media afines a la lucha social. En términos leninistas podemos hablar de un estado de transición a una situación prerrevolucionaria. Si el SUTEP y la CGTP convocaran a un Paro Nacional, el gobierno aprista recibiría un gran golpe que lo haría tambalear como a un equilibrista de circo. Si hubiera una dirección realmente revolucionaria dentro de los sindicatos de masas, que organicen la Huelga General indefinida, Alan García caería como Lucio Gutiérrez en Ecuador o Sánchez de Lozada en Bolivia. Pero esto es solo cuestión de tiempo.
El gran despertar de las masas a la vida política, producto de la crisis capitalista mundial, está llevando a terremotos sociales y políticos en un país tras otro. Los acontecimientos en Ecuador, Bolivia, México, Argentina, Venezuela o Nicaragua no están separados de Perú. Todo el proceso revolucionario está orgánicamente interrelacionado.
Lo que estamos observando ahora no es más que el comienzo del ingreso de las masas trabajadoras peruanas a la onda de la revolución latinoamericana.