A CINCO MESES DE LA MASACRE DE AVELLANEDA, A ONCE MESES DEL ARGENTINAZO Imprimir
Escrito por El Militante   
Martes 26 de Noviembre de 2002 00:00
Se cumplen cinco meses de la masacre de Avellaneda donde fueron fusilados los compañeros Kosteki y Santillán, y también se cumplieron once meses del “Argentinazo” que echó a De la Rúa e inició la lucha contra este sistema hambreador del pueblo, y que también nos dejó 30 compañeros asesinados por las balas de la policía. En ambos casos los asesinos y sus cómplices siguen libres e impunes bajo la protección policial, los jueces y el gobierno Duhalde.

¡Juicio popular y castigo ejemplar a los asesinos y cómplices!

Se cumplen cinco meses de la masacre de Avellaneda donde fueron fusilados los compañeros Kosteki y Santillán, y también se cumplieron once meses del “Argentinazo” que echó a De la Rúa e inició la lucha contra este sistema hambreador del pueblo, y que también nos dejó 30 compañeros asesinados por las balas de la policía. En ambos casos los asesinos y sus cómplices siguen libres e impunes bajo la protección policial, los jueces y el gobierno de Duhalde.

Centenares de activistas obreros, juveniles, asambleístas, piqueteros y de la izquierda son objetivo permanente de las amenazas y las agresiones. La reciente represión policial y patoteril contra Zanón y Brukman es otra prueba de ello.
El gobierno de Duhalde miente cuando derrama lágrimas de cocodrilo contra los “excesos” policiales. El gobierno necesita intacto el aparato represivo de policías y jueces para defender la propiedad privada de sus amos: los capitalistas argentinos y extranjeros. Esa es toda la verdad del asunto.

¿Cómo enfrentar la represión? Algunos barrios señalan el camino. Hay que organizar piquetes de autodefensa en nuestros barrios, en nuestras asambleas, sedes y marchas para enfrentar la represión policial y expulsar a los provocadores e infiltrados. Responder a cada amenaza, tortura o asesinato con la acción de masas como hicimos tras los asesinatos de Avellaneda. Hay que denunciar con nombres y apellidos a los torturadores y asesinos conocidos, haciendo públicos sus domicilios. Forzar con la presión social el juicio y castigo a los asesinos.

El capitalismo es un sistema que se basa directamente en la represión y la opresión del trabajador. No sólo reprime la policía. También la represión se ejerce con la desocupación, con los salarios bajos, con la degradación de nuestros barrios. Es represión la muerte de centenares de chicos por desnutrición, mientras que los grandes estancieros agrícolas y ganaderos se llenan los bolsillos con millones de pesos exportando la comida que necesita el pueblo trabajador. Es represión subir las tarifas para que las empresas privatizadas aumenten sus beneficios mientras las familias obreras no pueden llegar a final de mes con los salarios bajos.

Hay que decir la verdad. La única solución está en expropiar a los capitalistas argentinos y extranjeros. Que los trabajadores controlen democráticamente la riqueza que crean con sus manos y su cerebro, demoliendo el aparato represor del estado burgués. El movimiento piquetero, los sindicatos clasistas y la izquierda deben unificar sus luchas y reclamos para ganar a la mayoría de la clase obrera para este programa: por trabajo genuino para todos, organizar Comités de Fábrica en las empresas para luchar por salarios decentes y contra los despidos; potenciar las asambleas barriales. Por último habría que agitar por la convocatoria de un Congreso nacional de representantes de Comités de Fábrica, piqueteros y asambleas barriales para que tome el control de la sociedad y comience el camino de la transformación social en dirección a una sociedad socialista. No hay otro camino.

¡UNÍTE A EL MILITANTE PARA LUCHAR POR UNA ALTERNATIVA SOCIALISTA!