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NO a la Guerra imperialista en Irak PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por El Militante   
Sábado 15 de Febrero de 2003 00:00
El gobierno de los Estados Unidos tiene totalmente decidido, le pese a quien le pese, a iniciar una guerra contra Irak. En nombre de la “libertad” y de la “democracia”, nuevamente los imperialistas preparan una masacre contra el pueblo irakí. La excusa, esta vez, es que el régimen de Sadam Hussein posee armas de destrucción masiva (bacteriológicas, químicas y nucleares), y de que tiene vínculos directos con Al Qaeda.Sin embargo, ninguna de estas acusaciones ha sido realmente probada.Su objetivo realreal es el derrocamiento del régimen de Sadam Hussein y el establecimiento de un gobierno títere del imperialismo americano en la zona. Irak tiene las segundas reservas de petróleo del mundo después de Arabia Saudita. Esto no es un detalle menor.

Si estás a favor de la paz, luchá por el socialismo

El gobierno de los Estados Unidos tiene totalmente decidido, le pese a quien le pese, a iniciar una guerra contra Irak. En nombre de la “libertad” y de la “democracia”, nuevamente los imperialistas preparan una masacre contra el pueblo irakí. La excusa, esta vez, es que el régimen de Sadam Hussein posee armas de destrucción masiva (bacteriológicas, químicas y nucleares), y de que tiene vínculos directos con Al Qaeda; por lo que la seguridad de EEUU y del mundo entero está en peligro. Sin embargo, ninguna de estas acusaciones ha sido realmente probada y cuando Irak terminó aceptando todas las condiciones impuestas por la ONU y las diferentes potencias imperialistas, EEUU ha dejado bien claro que no lo acepta. Su objetivo real es el derrocamiento del régimen de Sadam Hussein y el establecimiento de un gobierno títere del imperialismo americano en la zona. Irak tiene las segundas reservas de petróleo del mundo después de Arabia Saudita. Esto no es un detalle menor.

Estamos ante una nueva guerra imperialista, una clásica guerra de rapiña por el control de nuevos mercados y por el control de las materias primas, en este caso el petróleo. De hecho, el Gobierno de Bush no tuvo la menor delicadeza en explicar que quiénes no lo apoyen se quedarán fuera del reparto futuro del petróleo. De ahí las “diferencias” que surgieron con Alemania y Francia, que habían alcanzado acuerdos secretos con Irak para la explotación del mismo, y ahora la guerra les viene a estropear el negocio. Estos son los verdaderos intereses de los diferentes imperialismos, nada más lejos de la preocupación por la existencia de una dictadura en Irak y el establecimiento de un régimen democrático (como dice el gobierno estadounidense), o la preocupación sobre las desastres humanitarios provocados por la guerra (excusas de los imperialismos francés y alemán).

Los socialistas revolucionarios de El Militante nos oponemos a la guerra imperialista, tanto si es lanzada en solitario por EEUU como si es amparada por la ONU, un organismo en manos del imperialismo que permitió y justificó los bombardeos a pueblos enteros como el yugoslavo, el afgano o el irakí en 1991, y que mantiene un embargo criminal contra Irak cuyas consecuencias no sufre Hussein, ni la camarilla que lo rodea, sino que paga con muertos y miseria el pueblo irakí (alrededor de un millón de chicos muertos, aumento de los casos de cáncer provocados por el uranio empobrecido utilizado en los bombardeos durante la guerra anterior, carencia de medicamentos básicos, etc.). Mientras, esa misma ONU hace oídos sordos y mira para otro lado ante los incumplimientos de las resoluciones de la ONU por parte del Estado Israelí, que es la primera potencia militar en la zona, armada y financiada por EEUU, que expulsó a millones de palestinos de sus tierras, practica el terrorismo de estado contra civiles indefensos y es un destacado poseedor de esas mismas armas de destrucción masiva por las que ahora se acusa a Irak.

Es verdad que el régimen de Sadam Hussein es una dictadura brutal, pero conviene recordar que Hussein fue apoyado y financiado por los EEUU durante la guerra contra Irán en la que murieron un millón de personas y entonces era igual de dictador que ahora. Si Hussein tuvo alguna vez armas de destrucción masiva les fueron suministradas por los imperialistas americanos y británicos, cuando Hussein en la década de los 80’s actuaba como agente suyo en la zona. En todo caso,la tarea de acabar con el régimen de Sadam Hussein debe ser obra de las masas irakíes y de nadie más.

Las masas oprimidas del mundo árabe (o de cualquier parte del planeta) no pueden confiar en las bombas norteamericanas, ni en las bombas de la ONU para resolver sus problemas. La única salida para el pueblo irakí es la lucha conciente y organizada para sacudirse la opresión imperialista, al mismo tiempo que luchan por terminar con el régimen dictatorial que sufren, sea el de Hussein o cualquier otro régimen títere y reaccionario que quieran imponer los EEUU con esta guerra. Pero esta lucha sólo puede tener éxito acabando con el sistema económico que los sustenta: el capitalismo, y emprendiendo la lucha por la transformación socialista de la sociedad. Por la conquista de un gobierno de los trabajadores y de los oprimidos, en el que los recursos económicos estén en manos del pueblo y sean utilizados para cubrir las necesidades sociales de la mayoría y no para el beneficio de los poderosos y las multinacionales.

Una cosa, no obstante, está absolutamente clara: esta guerra no sirve a los intereses de nadie, excepto para los imperialistas y las grandes corporaciones del petróleo que se ocultan detrás de la Casa Blanca. Todo verdadero socialista, todo obrero y sindicalista con conciencia de clase, todo joven que quiere luchar por un mundo mejor debe unirse a la lucha más activa y militante contra esta injusta guerra imperialista. Hay que impulsar la formación de comités contra la guerra en barrios, centros de estudio y de trabajo y animar a la participación de los jóvenes y familias trabajadoras en todas las marchas y actos que se organicen. En concreto, hay que organizar manifestaciones en todas las plazas para el mismo día que comiencen los bombardeos.

El capitalismo significa Guerra. La lucha contra la guerra debe estar ligada a la lucha para cambiar la sociedad en la Argentina y en todo el mundo. Sólo acabando con el capitalismo e implementando un plan socialista de producción pueden resolverse los problemas que enfrentan las familias trabajadoras. Los socialistas revolucionarios de EL MILITANTE estamos comprometidos para luchar por ese nuevo mundo.

NI UN SOLO SOLDADO, NI UNA BALA, NI UN CENTAVO PARA ESTA GUERRA.
SI ESTÁS POR LA PAZ, LUCHÁ POR EL SOCIALISMO
¡UNÍTE A LOS SOCIALISTAS DE EL MILITANTE!