Huelga de masas, partido y sindicato Imprimir
Escrito por Demian Marcos   
Miércoles 23 de Junio de 2004 00:00
Como dice Rosa Luxemburgo, la lucha educa "más" que años de parlamentarismo. Por eso este estudio no es meramente un examen cronológico, sino parte de la lucha para desarrollar una tendencia marxista en las organizaciones obreras de masas. Una obra estupenda para los compañeros que luchan en los sindicatos por una alternativa de clase y revolucionaria.

de Rosa Luxemburgo

Esta magnifica obra de Rosa Luxemburgo: "Huelga de masas, partido y sindicato", conserva hoy toda su energía y valor.

La revolución rusa de 1905

Esta obra se basa en la experiencia de la revolución rusa de 1905 que significó el despertar de millones de hombres y mujeres que descubrían la insoportable existencia social y se lanzaban impetuosamente a la calle para romper sus cadenas en huelgas, manifestaciones, barricadas. El estado insurreccional del proletariado se extendía por todo el imperio zarista. Junto a combates callejeros, a las manifestaciones políticas contra el absolutismo le siguieron innumerables huelgas generales y parciales de carácter económico, convulsivas y combativas, que tendían a extenderse hasta los lugares más remotos del imperio.
Este movimiento inmenso, tuvo un efecto electrizante ahí donde la clase obrera era la aplastante mayoría de la sociedad y contaba con organizaciones de masas tradicionales, como Alemania.
La explicación de Rosa sobre la degeneración de las dirigencias sindicales como consecuencia de su adaptación al capitalismo y al régimen burgués, mantiene todo su vigor. Los dirigentes socialdemócratas piensan que basta una señal desde lo alto de la dirección para desencadenar una huelga de masas, decretándose su final con otra señal dada a tiempo. Sin embargo a renglón seguido, los mismos dirigentes aducen falta de organización del proletariado para una acción de tal calibre, el caos y desorden de esas acciones, la falta de recursos materiales para sostener la lucha. Esta es la típica visión estrecha y superficial de los dirigentes obreros de ayer y de hoy, acostumbrados a la feliz vida de despachos y recintos.
Rosa opone a este análisis el método marxista: analiza la experiencia rusa como proceso histórico contradictorio, la huelga de masas como unidad de todo un periodo de luchas de clases anterior que provoca la irrupción violenta de las masas, un fenómeno histórico arraigado en las circunstancias sociales, donde interactúan elementos políticos y económicos, en fin, la huelga de masas como un elemento inseparable de la revolución en curso.

La lucha económica y la lucha política

Los flujos del movimiento, bruscos cambios de frente de lucha tanto político y económico son analizados brillantemente por Rosa como parte de la crítica a la separación entre lucha política y lucha económica. Hoy, los burócratas sindicales siguen propagando estos argumentos.
Esta idea artificial propia de años de calma social y parlamentarismo, en procesos revolucionarios donde las masas dictan el pulso de los acontecimientos, desaparece y las luchas de las masas pueden convertirse de económicas a políticas y viceversa. El énfasis que pone Luxemburgo en la "espontaneidad" de las acciones de masas es para contrarrestar esas ideas de los dirigentes oportunistas ("todo se soluciona con resoluciones y disciplina"), destacando la actividad silenciosa y de "topo" de los marxistas.
"La organización es el producto de la lucha, la organización del proletariado no puede mantenerse sino por la lucha" afirma Luxemburgo. En la vorágine de acontecimientos el orden surge del caos, la organización de la espontaneidad. Los Soviets, futuros órganos de la democracia obrera, nacieron agrupando a los trabajadores en lucha, incorporando nuevas capas oprimidas de la sociedad, y para coordinar los esfuerzos de la clase obrera en lucha. Es a partir de la experiencia en acontecimientos críticos, donde los trabajadores comprenden su papel fundamental en la sociedad desarrollando tanto su conciencia de clase como su organización independiente.
Como dice Rosa, la lucha educa "más" que años de parlamentarismo. Por eso este estudio no es meramente un examen cronológico, sino parte de la lucha para desarrollar una tendencia marxista en las organizaciones obreras de masas.
Una obra estupenda para los compañeros que luchan en los sindicatos por una alternativa de clase y revolucionaria.