Inicio Internacional Oriente Medio y mundo árabe Arabia Saudí: La sangre de los peregrinos que murieron en Mina es responsabilidad del régimen y de sus aliados

Novedades por email

Si querés recibir las novedades de nuestra web, envíanos un mail a: elmilitante.argentina@gmail.com con el asunto: Suscribir 

 
Arabia Saudí: La sangre de los peregrinos que murieron en Mina es responsabilidad del régimen y de sus aliados PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Liga de Acción Comunista (Marruecos)   
Martes 20 de Octubre de 2015 02:34

avalancha meca 2015Publicamos un artículo de nuestros compañeros de la Liga de Acción Comunista (Marruecos) sobre la avalancha  producida en la zona de Mina (a a10 kilómetros de La Meca) el pasado 24 de septiembre, y que provocó la muerte de unos 800 peregrinos. El artículo fue publicado originalmente en árabe el pasado 5 de octubre.

El pasado 24 de septiembre fue un día trágico, murieron al menos 769 personas y otras 934 resultaron heridas en La Meca, Arabia Saudita. Pero el fiscal general iraní dijo que la cifra de muertos era de al menos ¡2000! El incidente tuvo lugar a las nueve de la mañana hora local, mientras que miles de peregrinos en Mina estaban en camino para llevar a cabo uno de los ritos delHajj(lanzar piedras).

Fue un trágico accidente por todos los estándares, el periódico Al-Raya citó a un testigo que decía: «Los cuerpos estaban unos sobre otros, como capas. Algunos de ellos han estado vivos bajo el montón de cuerpos y trataron salir, pero fue en vano ... Porque sus fuerzas se colapsaron y murieron también.». Y añadió: «Me sentía impotente por no poder salvar a la gente. Estaban  muriendo delante de mis ojos». Un peregrino argelino dijo a la televisión argelina: «Vimos la muerte con nuestros propios ojos ... La gente pisaba los cuerpos mutilados ante nosotros ... Cuatro o cinco personas una sobre otra»

Inmediatamente después del incidente, el rey Salman dio un discurso en el que "expresó sus condolencias" a los familiares de los muertos y prometió, como siempre, tomar "las medidas necesarias". El ministro de Salud Jalid al-Falih también salió públicamente para anunciar que la causa estaba en «algunos peregrinos que no siguieron las instrucciones dadas por las autoridades competentes» culpando a los peregrinos que murieron y a los que resultaron heridos de no haber seguido a las instrucciones de los organizadores a los que no se puede culpar de ninguna manera.

El portavoz del Ministerio del Interior saudí, el general Mansur Turki, dijo a los periodistas que el incidente fue causado por la colisión de un gran número de peregrinos que venían de dos lados opuestos, dando lugar a una estampida, que se vio agravada por la fatiga y el calor excesivo.

Lo importante en el tema para los parásitos que rigen el país es la negación de cualquier responsabilidad por la muerte de estos peregrinos, e incluso hacer a los peregrinos plenamente responsables de esto. Y para que la misión tenga éxito han trabajado en el reclutamiento de sus mercenarios en el país y en el extranjero para acusar a las víctimas de la responsabilidad de lo sucedido. E incluso hasta el punto de convertir el accidente por causa de la ¡¡"gracia de Dios"!! La televisión estatal saudí dijo que «esta es una de las cosas que pueden ocurrir en cualquier gran concentración de personas» y añadió: «Es digno que muera un hombre en la peregrinación y que esta tragedia es sólo temporal» (New York Times)

Abdul Bari Zemzemi, jefe de la "Asociación Marroquí de Estudios e Investigación en la jurisprudencia de la calamidad" y miembro fundador de la "Unión Internacional de Eruditos Musulmanes", llegó a la insolencia cuando dijo: «el alboroto y el comportamiento bárbaro, así como la imprudencia de los peregrinos, es la causa de lo que sucedió en Mina en la estampida que mató a más de 770 peregrinos de diferentes países». Y añadió: «lo ocurrido se debió a la negligencia de los peregrinos mismos, y también vimos cómo se comportan brutalmente, por lo que es natural que se llegue a esto» añadiendo que «los peregrinos son los que buscan tales situaciones». (Badil ifo)

Lo más importante que las autoridades quieren negar, y evitar llamar la atención sobre ello, son las noticias que hablan de la existencia de una procesión que fue la razón para la creación de la perturbación .. Así, el general Turki dijo que no haría comentarios sobre lo que se dice acerca de las razones del cierre de las puertas que causaron la acumulación de la multitud antes del final de la "investigación oficial "(New York Times)

Mientras, se confirman una gran cantidad de informes de la prensa y de testimonios de peregrinos que sobrevivieron al incidente, de que la razón principal del cierre de dichas puertas fue el paso de la caravana de un miembro de la familia gobernante. En este contexto, dijo el New York Times en un informe que algunos de los presentes en la escena dijeron que la razón es que las fuerzas de seguridad cerraron algunas puertas que condujeron al caos en el lugar y la estampida entre los peregrinos. Añadió que uno de los trabajadores del gobierno, llamado Jaled Saleh, quien estaba ayudando a salvar a los peregrinos allí, dijo que «encontró "un gran número de personas tiradas en el suelo algunas muertas y heridas, y que los peregrinos allí le dijeron que estaban cerradas algunas puertas para que pasaran los coches de la élite (VIP) "».

Según el periódico libanés Diyar, «la procesión era del heredero saudí  [...] vino en una procesión formal grande, con más de 200 miembros de las fuerzas militares y 150 policías estaban alrededor de él desde todos los lados, y entró entre el público de los peregrinos que llegaban al centro de Mina. Aquí cambió y llegó a la ruta de los peregrinos, porque vino en dirección inversa para llegar y volver rápidamente, provocando la terrible estampida sobre más de un millar de peregrinos estaba presionando, iniciando el desastre. Una vez terminó su visita, el Príncipe Heredero de la Corona se retiró. Pero el desastre fue grande, los peregrinos empezaron a empujar y caer al suelo de forma automática, chocando con el resto de los peregrinos, atropellándose entre ellos, con sus cabezas y cuerpos, y comenzó la cifra de muertos a elevarse, diez, veinte, cien, doscientos, hasta que ese número llegó a 900 peregrinos muertos y más de dos mil heridos en estado crítico, de los cuales mueren cada 5 minutos 3 peregrinos. Ese número aumentó hasta 40 peregrinos muertos, y el número cada vez es mayor».

Este incidente ha revelado la podredumbre de la familia gobernante, que ya que no se conformó con causar la muerte de cientos de peregrinos, sino que también los trató simplemente como animales. Las autoridades inicialmente acarrearon los cadáveres en forma de pilas, y los policías sauditas subían sobre ellas como si ascendieran por montañas de tierra. Y lo más repugnante es que los príncipes de la familia real y sus invitados no se molestaron en realizar los ritos de la misma manera que el resto de los musulmanes de todo el mundo, sino que los hicieron en lugares especiales con aire acondicionado y limpio donde sólo entran los "elegidos".

El incidente para Irán es una oportunidad para dirigir algunos de los golpes a su enemigo en la región y sumar algunos puntos a su costa, especialmente sobre los muertos en el incidente, al menos 131 civiles iraníes, una vez confirmada la noticia del cierre de las puertas. Los funcionarios iraníes criticaron "la mala organización de las autoridades saudíes." El jefe de la organización de la peregrinación de Irán, Said Ahadi dijo a la televisión estatal iraní, que “las autoridades sauditas cerraron dos carreteras cerca del lugar del accidente "por razones que no se entienden". Y dijo que esto "dio lugar a un trágico incidente", y que "las autoridades saudíes deben asumir la responsabilidad." (The New York Times).

Y este trágico incidente se produce tan sólo dos semanas después de la matanza de más de 100 peregrinos en La Meca después de la caída de una grúa sobre sus cabezas mientras estaban realizando sus rituales. Y un incendio en un hotel, hiriendo y (quizás matando) a un número indeterminado de personas. Las autoridades prefieren no dar el  número de víctimas (lo cual es poco común en Arabia Saudí, sobre todo si los heridos y muertos son de los trabajadores ordinarios).

La recurrencia de este tipo de incidentes, además de los diversos escándalos de los príncipes saudíes, y los numerosos crímenes cometidos por Arabia Saudita en diversas regiones del mundo, especialmente en el Medio Oriente, específicamente Yemen, son la prueba de que el Reino de Al Saud se desintegra. La clase dominante ha entrado en una profunda crisis y conoce conflictos internos graves entre los miembros de la propia familia real, ya que nunca ha estado más aislada en toda su historia.La familia de Al Saud está colgando de un hilo, y solo continúa sobreviviendo gracias a la ayuda exterior de las potencias imperialistas, además del bombeo de miles de millones de dólares para comprar el silencio de algunos grupos sociales, pero todo esto no durará mucho tiempo.

Arabia Saudita hoy está en guerra en muchas áreas, especialmente en Yemen, Siria e Irak, tanto a través de mercenarios contratados, o de esas bandas terroristas y bárbaras, o a través de los sistemas dictatoriales aliados. Y está obligada al mismo tiempo a bombear miles de millones de dólares para comprar la paz interior y el bombeo de miles de millones de dólares, así como el apoyo a los regímenes dictatoriales de la región (incluyendo Marruecos) para salvarlos de la caída. Y lo hace a la luz de una crisis económica global severa y larga, y de la caída del precio del petróleo. Es un callejón sin salida, y tarde o temprano llegará a sus límites. Este es el marco general que tenemos que presentar para comprender las razones de la sucesión de esos incidentes y la inevitabilidad de otros nuevos en el futuro.

Marruecos

Mientras este articulo se está escribiendo, se confirmó la existencia de tres peregrinos marroquíes entre los muertos. Esto viene después de la declaración de las autoridades marroquíes, durante los días anteriores, negando la existencia de muertos marroquíes entre los muertos. Según el periódico en árabe Jerusalén, los funcionarios marroquíes negaron la existencia de víctimas marroquíes entre los peregrinos en el accedente de Mina en Tierra Santa que se produjo el pasado miércoles en la ciudad de La Meca. Ahmad Tawfiq Ministro de Fundaciones Religiosas y Asuntos Islámicos marroquí dijo que la noticia que ha estado circulando acerca de la presencia de víctimas marroquíes en el accidente de Mina, que se cobró la vida de 717 peregrinos y más de 800 heridos, es incorrecta.

Mientras, una gran cantidad de agencias de noticias confirman la muerte de 87 peregrinos marroquíes, algunos de los cuales elevan el número a más de 100. Y no se limitaron a esta tragedia, las autoridades saudíes, se hicieron cómplices en el silencio con las autoridades marroquíes, en la transformación de la vida de los peregrinos marroquíes en un infierno, que fue confirmada por numerosos informes acerca de que «cientos de peregrinos marroquíes pasaron, el domingo 27 de septiembre en La Meca, un nuevo sufrimiento, después de haber estado durante más de 24 horas de espera a la intemperie, sin agua, ni comida, o autobuses que viajan a la ciudad, ya que se duplicó el sufrimiento de algunos de ellos con la interrupción del contacto con sus seres queridos y familiares después de la estampida que provocó la muerte de 796 peregrinos, entre ellos cinco peregrinos marroquíes».

«Según los familiares de los peregrinos, que hablaron al diario "AL MASAE", que informó de la noticia en su número del martes 29 de septiembre, cientos de peregrinos marroquíes, entre ellos ancianos, mujeres y otros, pasaron horas difíciles a la espera de las noticias sobre sus familiares desaparecidos, después de que se encontraban a la intemperie, sin agua ni comida ni retretes, desde la nueve de la mañana del domingo a las diez de la mañana del lunes, sin que aparezca en el horizonte ninguna solución al sufrimiento causado por el fracaso de la agencia de viajes, y por no cumplir con sus obligaciones y proporcionar una manera de llevarlos de La Meca a Medina».

A las autoridades marroquíes no les importan quien murió y quien sobrevivió, ya que no les interesan los sentimientos de los familiares de las víctimas ni de los heridos,el rey de Marruecos se preocupo en enviar un mensaje de condolencia (!!) al rey Salman antes de consolar las familias de las víctimas. Él, que en otro momento, anunció la entrada de Marruecos en el período de luto por la muerte del rey saudí Abdullah, no ha invitado ahora ni a un minuto de silencio por respeto a la memoria de las víctimas y a los sentimientos de sus seres queridos, tampoco cambió los programas oficiales de canales de televisión, teniendo en cuenta a las familias de las víctimas y de las personas desaparecidas, sino que continuó transmitiendo los programas “de diversión” como si no hubiera pasado nada.

Lo que importa a la clase dominante en Marruecos en realidad es la continuación de su frágil estabilidad, y evitar el estallido de un movimiento de masas. También tienen miedo de la ira de sus amos en Riyadh, si se atreve a hacer alguna declaración que Arabia Saudí la considere como critica o acusatoria, lo que puede llevar a cerrar el grifo de ayuda humillante que recibe de ellos.

Por eso va con pasos calculados, y juega con las masas y las familias de las víctimas el juego de la conmoción a través del cuenta gotas: no hay víctimas; luego, hay tres víctimas; más tarde la cifra se elevó a tal, y luego a tal, y así sucesivamente hasta el final. Y luego se declara que el Rey se hace cargo del entierro de los muertos personalmente, y que ordenó atender a los heridos, y pasa la tormenta, y al final tendrán las familias de las víctimas que agradecerle la "atención real".

Este desprecio de las autoridades marroquíes a los ciudadanos solo se parece, al desprecio que practican las autoridades saudíes con sus siervos gobernantes de Marruecos. El periódico "Al-Sabah" citó un informe diciendo que Mohammed Bou Said, el ministro de Economía y Hacienda y el presidente de la Misión de marroquí  para el Hajj, recibieron la prohibición de las autoridades saudíes de llevar a cabo la investigación el día del incidente, y que no se les permitió hacerlo hasta el viernes pasado. Según su declaración, lo que llevó a la demora en el anuncio de los resultados de las víctimas marroquíes en la "tragedia de Mina».

Bou Said Añadió que durante su visita a la Oficina del Servicio Móvil 84, se vio obligado a ir a los almacenes de los cadáveres para recopilar información sobre las víctimas, y que Arabia Saudita no permitió que los médicos que tenían permiso, prestaran los primeros auxilios a los heridos, así como las ambulancias.

Benkirane, quien llegó a besar la mano del rey saudí Salman, dócilmente sin igual, cuando éste hizo una visita a Marruecos, dijo que «nuestra fuente son los saudíes, y no cualquier otra persona» (febrayer com), y ¿quién  se atreve a ofender a los amos?

Probabilidad de que haya una explosión de ira

Se pueden saber las posibilidades a que puede conducir la situación a través de las protestas organizadas por los peregrinos sobrevivientes marroquíes, el pasado viernes, donde realizaron una protesta en La Meca condenando la "mala organización en Mina", como dijo una persona al sitio web "febrayer.com" marroquí, los peregrinos marroquíes se vieron obligados a regresar a La Meca a pie después de que les abandonasen los responsables, y que las autoridades saudíes no les trataron como se debía, lo que les empujó a protestar,portando banderas marroquíes. (CNN árabe)

Y Según el sitio Badil info:

«Protestaron cientos de peregrinos marroquíes, en Arabia Saudita contra lo que llamaron "la negligencia y el maltrato", que sufren ya sea por parte de los responsables de la misión marroquí del Hajj como de la supervisión de las autoridades saudíes encargadas sobre el proceso de peregrinación para esta temporada... y uno de los peregrinos dijo, de acuerdo con un video, que esta manifestaciones son el resultado de insultos inhumanos y de la negligencia contra los peregrinos marroquíes.

Los peregrinos manifestantes exigieron el juicio de los funcionarios marroquíes y revelar los aspectos de los fondos embolsados, obtenidos de los peregrinos marroquíes.»

Esto es lo que teme la clase dominante en Marruecos, y está tratando de evitar su desarrollo. Ella sabe muy bien que la situación está llena de acontecimientos explosivos y que cualquier chispa, cualquiera que sea su origen y causa, puede conducir a prender fuego al polvorín y al descontento acumulado. Los peregrinos comenzaron las protestas contra la forma en que las autoridades saudíes los trataron, y contra las autoridades marroquíes, y a exigir un juicio. Así es como cualquier protesta se puede convertir en una protesta política con las demandas políticas contra la corrupción y "el maltrato", etc.

En este contexto, Benkirane pidió a los medios de comunicación que cooperaran con el Estado silenciando a la gente diciendo (en un comunicado en el sitio en febrayer.com): «tenéis que  colaborar con la gente para que soporten lo que les sucedió».

El sistema vigente puede que sea capaz de absorber este choque y superar este período crítico, con la ayuda de sus compinches y sus siervos reformistas y el ejército de mercenarios de los periodistas y los "expertos". Pero esta situación ha demostrado a las masas un montón de cosas más importantes, como el desprecio de la clase dominante marroquí de las vidas de los ciudadanos, y el nivel de humillación y sumisión con que tratan con sus amos de Al Saud.

La clase dominante en Marruecos no es más que un perro y Custodio de fiel de AL-Saud, a cambio de un puñado de dólares que les ofrecen, y es lo que convirtió al ejército marroquí en una banda de mercenarios que combaten en Yemen, en una guerra que no es suya, contra un pueblo que no es su enemigo. Sí, gracias a esta alianza, ha podido salvar su piel durante la ola revolucionaria que acabó de pasar, después del 2011. Pero esta alianza, que le salvó en el pasado, será una de las razones que causará su caída en futuro.

La familia de Al-Saud caerá tarde o temprano, y en su caída tirará al sistema existente en Marruecos al abismo. El materialismo dialéctico, o sea la ciencia revolucionaria, nos enseña que todo lo que existe está condenado a desaparecer cuando pierde su razón de ser. Por supuesto, es imposible determinar precisamente cuándo va a suceder, ni cuál de estos dos sistemas caerá primero, pero lo que es cierto es que las características de ese día han empezado a aparecer ya. Tenemos una confianza inquebrantable bien establecida en la capacidad de los pueblos para luchar y cambiar la realidad, y cuando la clase obrera se ponga a avanzar en la lucha por cambiar la sociedad no habrá poder sobre la tierra que la puede derrotar. Esto es lo que ha confirmado el movimiento revolucionario presente en la región durante los últimos cuatro años.

Pero la crisis sigue siendo la ausencia de una dirección revolucionaria, o sea el partido marxista, que sea capaz de proporcionar la dirección necesaria a la clase obrera para tomar el poder en sus propias manos y construir una sociedad socialista.

No hay duda de que la continuación del capitalismo en nuestra región y estos regímenes dictatoriales, liderados por el régimen saudí, no solamente significa la continuación de la guerra, la pobreza y el subdesarrollo, sino incluso el riesgo de la destrucción. Por eso, para hacer fin a este tipo de tragedias y otras tragedias que conoce la zona, de las cuales siempre Arabia Saudita tiene una mano en ellas, es necesario una revolución obrera para hacer caer a las clases capitalistas dominantes en la región y tomar el poder en manos de los trabajadores.

Sólo una federación socialista de Oriente Medio y Norte de África, que nazca de las ruinas de todos los regímenes reaccionarios brutales, liderados por Arabia Saudita, Israel e Irán, solo así se podrían eliminar la ruina y la miseria, las guerras y el espectro de destrucción masiva, en la que se hunde la zona. Sólo una federación socialista puede, acabar con esas élites reaccionarias y los regímenes capitalistas, para ofrecer a todos los habitantes de la zona la libertad de creencias, la paz y el bienestar.