Los maquinistas de tren británicos se niegan a transportar armas para la guerra en Iraq Imprimir
Escrito por In Defence of Marxism (www.marxist.com)   
Jueves 23 de Enero de 2003 00:00

Dos maquinistas de tren en Motherwell (Escocia) se negaron a conducir un tren que llevaba munición que iba destinada a las fuerzas británicas desplegadas en el Golfo. Esta postura militante y valiente recuerda a las acciones de los estibadores en los años 70, que se negaron a cargar los barcos llenos de armas que iban destinados a Chile después del asesinato de Salvador Allende. En 1920 los estibadores también se negaron a cargar el Jolly George, un barco que llevaba armas a los anti-bolcheviques dess dess después de la revolución rusa

Dos maquinistas de tren en Motherwell (Escocia) se negaron a conducir un tren que llevaba munición que iba destinada a las fuerzas británicas desplegadas en el Golfo. Esta postura militante y valiente recuerda a las acciones de los estibadores en los años 70, que se negaron a cargar los barcos llenos de armas que iban destinados a Chile después del asesinato de Salvador Allende. En 1920 los estibadores también se negaron a cargar el Jolly George, un barco que llevaba armas a los anti-bolcheviques después de la revolución rusa.
Los directores ferroviarios cancelaron el servicio del Ministerio de Defensa después de que la tripulación se opusiera a la amenaza de Tony Blair de atacar Irak. Los dos conductores se negaron a conducir el tren entre Glasgow y la base de Glen Douglas, en la costa occidental escocesa, el mayor arsenal de armas de la OTAN en Europa.
La empresa ferroviaria (EWS), que transporta tanto municiones como mercancías comerciales, intentó convencer a los conductores de que abandonaran su postura. Finalmente, el Ministerio de Defensa suspendió el viaje y decidió enviar las municiones por carretera, públicamente dijeron que el tren ¡tenía problemas “técnicos”!
Los empresarios presionaron a los dirigentes del sindicato ferroviario (Aself) para que convencieran a los trabajadores y que abandonaran su posición. Pero los dirigentes se opusieron a cualquier ataque a Irak. Otros quince maquinistas de la misma línea dijeron que estaban dispuestos a hacer lo mismo que sus dos compañeros.
Los sindicatos apoyan a los trabajadores que se niegan a transportar las armas y que se arriesgan a posibles multas. Con la legislación tory anti-sindical las huelgas están prohibidas.

Tensiones crecientes en el Partido Laborista

John MacDonnell, en nombre del grupo socialista de parlamentarios, presentó una moción en la Cámara de los Comunes aplaudiendo “la acción valiente de los dos maquinistas de Motherwell que han decidido no transportar un tren cargado de munición destinado al despliegue de una guerra contra Irak...”.
Este grupo socialista está también defendiendo la convocatoria de una conferencia de urgencia del Partido Laborista para discutir la “declaración de guerra” del gobierno a los bomberos en lucha “al mismo tiempo que se prepara para una guerra en Irak”.

22 de enero de 2003