Bolivia: La COB y el MAS deben impulsar la formación de organismos de poder obrero y campesino Imprimir
Escrito por Demian Marcos   
Jueves 20 de Marzo de 2003 00:00
Después de la irrupción de masas del 13 y 14 de febrero, que puso a Bolivia patas arriba derrotando el impuestazo con la ayuda de la policía de base amotinada; después de la huelga general de 48 horas que empujó a renunciar al gabinete del gobierno,agudizando la tensión entre las clases, sobrevino una "tregua" confusa y errónea decretada por la dirección del Estado Mayor del Pueblo, al momento en que el gobierno de Lozada se encontraba sitiado por el ambiente popular. Después de la irrupción de masas del 13 y 14 de febrero, que puso a Bolivia patas arriba derrotando el impuestazo con la ayuda de la policía de base amotinada; después de la huelga general de 48 horas que empujó a renunciar al gabinete del gobierno, agudizando la tensión entre las clases, sobrevino una "tregua" confusa y errónea decretada por la dirección del Estado Mayor del Pueblo, al momento en que el gobierno de Lozada se encontraba sitiado por el ambiente popular.

La “tregua”, un error

Esto ayudó parcialmente a bajar la temperatura entre las clases: creó ciertas ilusiones en el gobierno para satisfacer las demandas populares, y desvió la atención de las masas de las tarea por delante para acabar con el hambre y la miseria.
La situación de "tregua" no puede durar demasiado. La crisis en la economía boliviana (en el ultimo año 130 mil cayeron en la pobreza y 50 mil perdieron el trabajo, mientras el 10% más rico obtiene más dinero que el 70% de la población) y del capitalismo en general, no puede satisfacer las demandas populares, ya que esto será mermar benéficos y privilegios del grupo de parásitos que se apropian la riqueza social. La necesidad de las masas populares hace que la paciencia sea corta, muy corta.
La venta de gas por puertos chilenos a Estado Unidos se alza en el horizonte como otro auge en la lucha de clases. La "tregua" acumula la bronca subterránea, en un proceso todavía silencioso pero que anuncia los primeros síntomas: el Estado Mayor del Pueblo (EMP) declaró que sus "cuadros políticos no estuvieron a la altura de las circunstancias" y volvió a pedir la renuncia de Lozada, pero también dio un plazo al gobierno hasta fin de mes, proponiendo, una Asamblea Popular Constituyente.

La “asamblea popular constituyente”

Dentro de los marcos del capitalismo, no hay solución posible más que sufrimientos y sobreexplotación, en un país donde la tasa de mortalidad es de 67% cada mil nacimientos vivos, y la desnutrición en menores de 4 es del 28%. La consigna de Asamblea Popular Constituyente no deja en claro en qué consistiría, qué diferencia tendría con el actual parlamento, qué clases predominarían. Bajo el capitalismo el "poder" no descansa en los parlamentos, ni en los ministerios, tampoco en las manos del presidente, sino que el poder real, el que dice quién come hoy y quién tendrá trabajo y a dónde va la riqueza generada, descansa en el puñado de parásitos que controlan las tierras, las fabricas, los bancos etc. Los parlamentos, los ministerios y presidentes esta subornados a los intereses de la clase dominante, aunque en un momento determinado pueden enfrentarse.

Formar comités “obreros” y campesinos”

Entonces ¿Cómo llevar a cabo el programa de las masas, que pide la nacionalización de las privatizadas y la repartición de las tierras? La participación activa de las masas, decidiendo, discutiendo y marchando es la condición necesaria para el triunfo de cualquier revolución. Esta participación reforzaría y aceleraría su conciencia revolucionaria, poniendo en jaque al gobierno entreguista de Lozada. La única forma de lograr esto es con Comités “obreros” y “campesinos", en la ciudad y en el campo, en las fábricas, en las Universidades etc. Es la forma de agrupar a la mayoría de campesinos, obreros y oprimidos, para que tomen el destino en sus manos, y la única manera de instalar la democracia obrera y campesina, la democracia para la mayoría aplastante de la población. Incluso, dada la división en las fuerzas represivas del Estado, como el fermento en la base policial y el surgimiento de tendencias a favor del pueblo (aunque todavía confusas) permitirá vincular a la
base con los Comités. Si estos Comités son impulsados audazmente, existirá la necesidad de coordinarlos nacionalmente, con representantes directos de los órganos de poder obrero y campesino a nivel local y regional. Si por ésto los compañeros del EMP y el Mas entienden una Asamblea Popular Constituyente, no tienen importancia la forma o cómo lo denominemos, sino el contenido, la elección de representantes de órganos de poder obrero y popular.
La alianza entre obreros y campesinos es la única forma de superar el desastre y la miseria de las masas, que a través de los Comités impulsen la expropiación de capitalistas y terratenientes. La lucha por una revolución genuinamente socialista con plena democracia obrera y campesina, está a la orden del día en Bolivia y Latinoamérica.
Prepararse para las nuevas luchas

La lucha de clases en Bolivia tomará un nuevo impulso, sea por la venta de gas y la decadencia del nivel de vida de las masas, por la situación internacional o por ambas cosas. Lo que está claro es que si la COB y el EMP, no están a la altura de las circunstancias, sufrirán cimbronazos, sacudidas por el impulso de las bases que no verán con buenos ojos mas "treguas", y surgirán tendencias al interior a la izquierda de la dirección, que buscarán un programa revolucionario, que sólo puede contener la forma superadora del capitalismo: la lucha consecuente por la revolución socialista internacional.