Inicio Fábricas Ocupadas Fábricas ocupadas Brasil: El control obrero y la lucha por la estatización contra la reaccionaria teoría de la “economía solidaria” - Parte II

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Brasil: El control obrero y la lucha por la estatización contra la reaccionaria teoría de la “economía solidaria” - Parte II PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Serge Goulart   
Jueves 22 de Diciembre de 2011 16:45

Seguimos aquí con la segunda parte de una serie de textos sobre las lecciones que se pueden extraer a partir de las luchas obreras en la ocupación de fábricas en Brasil.

Cada vez más la lucha se va tornando una lucha politica

Pero en las dos fabricas todo el mundo sabe que las batallas decisivas aún no se han producido. Todo el mundo tiene conciencia de que la batalla decisiva no será con la PM ni con los Jueces. Será una batalla política con el gobierno federal para que él asuma las empresas y salve los 1000 puestos de trabajo. Y esto va a depender de mucha, mucha movilización. Una victoria en este sentido enseñaria el camino para toda la clase obrera brasileña enfrentada con la quiebra y destrucción del parque fabril en una escala brutal. Además de poner de forma práctica lo que los versos de la Internacional cantan en todo el mundo “Pertenece la tierra a los productores. El parásito deja el mundo! El parásito que te succiona, de lo que nuestra sangre gotea”.

El 13 de diciembre, una semana antes, un Acto Público en Defensa de los 1000 empleos habia reunido millares de manifestantes en la plaza central de Joinville. Un Acto que tuvo la participación de representantes de la Cámara de Vereadores (concejales), de los parlamentarios del PT, sindicalistas, de la Juventud Revolución y Asociaciones de barrio. El Acto relanzó la campaña de recolección de firmas en la Carta a Lula al mismo tiempo que aprobó el envio de un telegrama a Lula pidiendo que reciba una delegación de los trabajadores para entregar la Carta y discutir la cuestión.

En enero del 2003, comienza la batalla por la audiencia con Lula. Ella pasa por una audiencia con el ahora proclamado gobernador Luis Henrique Da Silveira, una audiencia con el prefecto de Joinville, etc.

Junto con eso será hecha otra tentativa de realizar la unidad con los sindicatos ligados a la CUT en la ciudad (Mecánicos, Metalúrgicos y Electricistas, que son algunos de los principales). Estos sindicatos se rehusan a participar de cualquier actividad, desde el inicio de la huelga. Alegan, falsa y absurdamente, que “no van a participar en nada junto con un sindicato complicado como este de los plásticos y que no es afiliado a la CUT”. ¿Qué quieren decir con eso?

La directiva de los plásticos era dirigida hace tiempo por una banda que desafilió al sindicato de la CUT y le robó al mismo. Acontece que esta banda fue expulsada por una articulación interna de otros dirigientes al fin del 2001. Estos nuevos dirigentes pasaron a dirigir el sindicato y desde la huelga están “apoyando”, por lo menos formalmente, el movimiento en Cipla e Interfibra. Entonces los sindicalistas de Joinville ligados a la Articulación Sindical no aceptan que algo este ocurriendo en el movimiento sindical de Joinville fuera de su control. Esto nunca ocurrió antes. Mas, tiene que ver también con el hecho de que estos sindicalistas tienen una orientación política por la que hacen acuerdos con los patrones para la implementación de todo lo que la patronal exige en términos de flexibilización y despido de obreros. Así, desaparecerán del movimiento de los trabajadores de Cipla e Interfibra y están profundamente incómodos con lo que pasa. En diversas ocasiones fueron descubiertos calumniando a los dirigentes de Cipla e Interfibra y explicando que la reivindicación de la estatización es “cosa de locos e irresponsables”. Estos son los sindicatos que van, en enero de 2004, a apoyar el despido de 1.190 metalurgicos en la empresa Buscar con la disculpa repulsiva de que así se “salvan los 2000 que restan”. Son ellos mismos que, en mayo de 2003, se van a retirar del Congreso Estadual de la CUT de Santa Catarina porque no aceptan que el congreso haya aprobado la lucha contra la Reforma de la Seguridad Social y, en su grupo, la Articulación Sindical, no han conseguido definir un metalúrgico como candidato a presidente de la CUT SC (la Articulación Sindical es mayoritaria en la CUT SC).

Pero, la batalla que los trabajadores de Cipla e Interfibra llevan por la unidad es tan evidente y su lucha tan justa que estos sindicalistas se aislan. La dirección de la CUT SC garantiza la unidad participando activamente e impulsando, politica y materialmente, las actividades de la lucha para salvar los 1000 empleos.

 

ALGUNOS DATOS PARA UN BALANCE DE DIECIOCHO MESES

 

El 1/11/2002 cuando los trabajadores asumieron el control de Cipla, ella estaba en dirección al cierre. Transcurridos dieciocho meses hubo un viraje en la situación de los trabajadores, lo que hizo de alguna forma apartar la amenaza de cierre.

Después de meses de trabajo para presentar la real situación de la empresa, con la tarea dificultada permanentemente por los ex–propietarios que evidentemente temian el alcanze de una auditoria, en febrero de 2003, se llega al tamaño más exacto posible de la deuda de la empresa. Son R$ 485 millones, siendo que de este total 75% es con el gobierno federal, 12% con el gobierno estadual, cerca del 1% con el gobierno municipal, 7% con los provedores, 5% con acciones y deudas laborales con los salarios, aguinaldo, vacaciones, etc. Es un verdadero caos que alcanza fuertemente al mismo funcionamiento de la fabrica.

Pero, con la negociación hecha con la salida de la Volvo los trabajadores retoman la producción de la línea material de consumo, cuya producción estaba casi desactivada y no pasaban de R$ 50.000 en octubre de 2002. En julio de 2003 responde ya por cerca del 35% de la facturación global. En febrero de 2004 este sector significa 50% del total de facturación de Cipla.

A continuación varios cuadros de importantes modificaciones de la situación de Cipla desde que los trabajadores asumieron el control

 

  1. Facturación de Cipla

 -          Noviembre de 2002: R$ 981.000, 00

-          Julio de 2003: R$ 1.850.000, 00

-          Marzo de 2004: R$ 2.478.000, 00

  1. Salarios al dia desde enero de 2003

 Pasados los primeros 60 dias tenebrosos, para recuperar y reorganizar toda la empresa, los trabajadores pasaron a recibir el salario integral dentro del mes. Se suparó así el tiempo en que se recibian R$ 30 por semana y se acumulaban salarios atrasados. Deudas y plazos con provedores fueron renegociados, los plazos rediscutidos con los compradores y los especuladores separados definitivamente.

  1. Reducción de los accidentes de trabajo. Un gran victoria ¡!

 -          Enero a Noviembre de 2002: 69 accidentes (14 con apertura de CAT y 55 sin CAT).

-          Enero a Diciembre de 2003: 33 accidentes (cinco con la apertura de CAT y 28 accidentes sin CAT).

4. Reduccion de Jornada sin reducción de salarios: 40 horas semanales y sabado libre!

    Esta fue una decisión tomada en la Asamblea General de los trabajadores de Cipla el dia 9 de abril del 2003. Los trabajadores tuvieron reducción de la jornada de 44 a 40 horas semanales de trabajo, sin reducción de salarios. Para posibilitar esto una reordenación del funcionamiento de la fábrica fue hecha, contando con la creatividad y el conocimiento de su funcionamiento que los trabajadores detentan y es adormecido bajo la bota del patrón como forma de resistencia pasiva. Sólo la reorganización de los tres turnos de la fábrica permitió economizar el valor de R$ 1, 2 millones por año en energia eléctrica.

5.Reajuste salarial en la fecha base abril 2003

-          En la Cipla e Interfibra, a partir del 1º de abril de 2003, se implementa una reposición salarial de 18, 5%, o sea, 100% del INPC (inflación de los últimos 12 meses) en el Acuerdo Colectivo de Trabajo.

-          En cuanto eso el Sindicato cerraba acuerdo con las empresas de material plástico con apenas 17% de reajuste. Y tres meses después de este reajuste era confiscado en estas otras empresas con la firma por el Sindicato de reducción de hasta 20% de los salarios con reducción de jornada.

Aquí surge una cuestión clave en un momento de control de los trabajadores sobre una empresa. La cuestión es que los trabajadores controlan las finanzas de la fábrica y “no precisan” del sindicato para tener aumento salarial. La tendencia natural, y es lo que ha acontecido con la formación de las cooperativas o con la denominada Auto Gestion, es que los trabajadores se desvinculan o no participan más de su sindicato. En fin, surge con la violencia de la realidad la pregunta ¿“obrero u obrero-patrón”?

En ese momento la posición de la Comisión de Transición fue inequivoca y aprobada por las asambleas que discutieron la cuestión: Todos somos trabajadores y pretendemos continuar siendo. Todos incluidos en planilla con todos los derechos y salarios dignos. No pretendemos ilusionar con la falsa hipótesis de que seremos todos patrones y ricos propietarios de una gran empresa. La situación actual de las empresas, la inexistencia de crédito y de capital de giro, el mercado controlado por las multinacionales y por los bancos, la guerra comercial que se produce en todo el mundo, la crisis economica, impide a cualquier trabajador que tenga buen sentido, de entrar en la vía de los sueños de riqueza individual transformándose en un obrero-patrón. Ademas de todo la situación particular de Cipla e Interfibra coloca permanentemente el peligro de que muy rápidamente, de una semana para la otra, sus trabajadores puedan estar en las filas de empleo en cualquier lugar de Joinville o de Brasil. Estas son, además, las razones que llevaron a estos trabajadores a decidir que su lucha era centrada y dirigida al gobierno federal exigiendo la estatización de las empresas. El hecho de ser Lula, del PT, que acababa de ser electo, sólo amplificaba esta orientación y daba un tremendo impulso en el ánimo de lucha de los trabajadores. Al final, Lula fue electo prometiendo crear 10 millones de nuevos empleos. No podia comenzar perdiendo 1000 más. Para los obreros se trata correctamente, de exigir del gobierno federal que cumpla con sus responsabilidades con los que lo eligieron.

En las asambleas, los trabajadores reafirmaron que son trabajadores, parte de la rama de los plásticos y parte de la clase obrera y por eso precisan hoy y siempre de un sindicato unido e independiente defendiendo las reivindicaciones y luchas. Decidieron, por tanto, que participarian en masa de las asambleas y actividades sindicales junto con todos los otros trabajadores plásticos. Y que, fundamental, sólo recibirian el indice de reajuste que toda la rama definiese en asamblea en el sindicato.

Esta fue una decisión de principios, fundamental, pues reafirmó la unidad de clase y una de las bases politicas principales que permite y justifica la lucha por la estatización y no la creación de cooperativas o de empresas de Autogestión.

En el 2004 se dio un paso más adelante. Es pasado a los trabajadores apenas aquello que fue efectivamente conquistado durante la campaña salarial para toda la rama de los trabajadores plásticos. Asi, para los trabajadores de Cipla e Interfibra, no basta participar de las asambleas y definir los indices de reivindicación de reajuste, es preciso participar de todas las actividades sindicales junto con el resto de la rama para arrancar un mejor ajuste. Evidentemente esto no fue una discusión simple, pues muchos preferian el camino facil de decidir su propio reajuste ignorando las dificultades y los dolores de sus hermanos de clase. Mas, cada cuestión nueva es un nuevo aprendizaje y una profundización y solidificación de la orientación fundamental: ni patrón, ni obrero-patrón. Trabajadores luchando por la estatización para salvar todos los 1000 empleos con inclusión en planilla y todos los derechos.

 

6. Los becarios son incluidos en planilla y con salarios compatibles a la función

Eran cerca de 70 los jóvenes que trabajaban como “becarios” en Cipla. Trabajaban como profesionales, pero sin inclusión en planilla, sin derecho a licencia, aguinaldo, FGTS y cualquier otra garantía, a título de “becario”. Producto directo de la desrregulación de la era de Fernando Henrique Cardoso, hoy son trabajadores de pleno derecho con salarios compatibles con la función.

7. Las celadoras conquistan el piso salarial de la rama

El sindicato firmó en los ultimos años, inclusive en el 2003, un Acuerdo Colectivo que permite a las empresas contratar el personal de limpieza y vigilancia por debajo del piso de la rama de los plásticos. Cipla e Interfibra acabaron con eso y las trabajadoras tuvieron sus salarios reclasificados conquistando el piso salarial de los trabajadores de las industrias de material plástico.

8. Reducción de las piezas desechadas en la producción

-          Hasta 1/11/2002 el descarte llegaba al 35% del total producido y las piezas defectuosas eran nuevamente molidas para reutilización posterior.

-          En julio de 2003 el deshecho ya bajó para 9,8% del total producido y la meta que se busca es llegar al 4%. Esto significa una enorme economía.

9. El aguinaldo

 -          Los trabajadores no recibieron el aguinaldo de 2001 y ni del 2002

-          En el 2003 los trabajadores ya comienzan a recibir el aguinaldo de 2003 a partir del inicio de setiembre.

OBS.: Los datos de Interfibra son semejantes a los de Cipla, sólo que su facturación es menor. Su principal comprador es Petrobras con quien se consigue retomar los negocios después de discusiones con la dirección estatal y con sindicalistas petroleros. Las conquistas son las mismas de Cipla.

 

VICTORIAS ADMINISTRATIVAS Y POLITICAS

No es preciso decir que el fantasma del desempleo continua rondando a los trabajadores de la CIPLA e INTERFIBRA y ahora a la FLASKO. El fardo de una deuda de R$ 700 millones sobre las tres empresas sólo hace agravar la situación. Lo que mantiene estas empresas funcionando es la determinación de estos trabajadores de salvar sus puestos de trabajo y así ayudar a salvar Joinville y Brasil de la miseria y de la crisis. Esta lucha se apoya en la movilización de los 1070 trabajadores asi como un impresionante sentimiento de solidaridad de clase que es recibido de todo Brasil. Es este sentimiento que explica que las fábricas ocupadas hayan conseguido:

Disminución del aporte patronal en el financiamiento de la seguridad social, directamente, o por via de la disminución de la contribución patronal para su descuento.

Aumentó el número – demasiado – del fraude tributario resultante de la transformación de empleados en “tercerizados” via “cooperativas de trabajo”, empresas individuales o de sociedad limitada de prestación de servicios y otros. Combinado con la “fusión” de la secretaria de impuesto jubilatorio con la secretaria de impuestos federales, esto llevó a un fraude difícil de ser estimado, que se manifiesta en una disminución drástica de la fiscalización jubilatoria. Entretanto, solamente el decaimiento del plazo de prescripción de los debitos ya fiscalizados y lanzados de 10 años para 5 años con esta fusión, tiene una “amnistia” estimada en 500 mil millones de reales!!

 

       70 000 firmas de adhesión a la Carta a Lula pidiendo la estatización de las dos fábricas para salvar los 1000 empleos.

       R$ 85 mil reales en contribuciones, rifas, donaciones, etc, para solventar de forma independiente una delegación de 350 trabajadores para ir a una AUDIENCIA con Lula en Brasilia, el 11/6/2003.

       Ser recibidos y tomar la palabra en los Congresos Estaduales de la CUT de Santa Catarina, de Paraná y de Minas Gerais. Y, finalmente, hablar para los 3000 delegados del 8º Congreso Nacional de la CUT, en San Pablo.

       Visitar la Ford, en el ABC, y después la discusión con la Comisión de Fábrica y recibir de ellos una carta dirigida a Lula apoyando la lucha de los trabajadores de las fábricas ocupadas.

       Cartas de apoyo del prefecto de Joinville dirigida a Lula

       Apoyo del gobierno del Estado y de la Asamblea Legislativa.

     Y, más importante, ser recibidos en audiencia con el Presidente de la República, el 11 de junio del 2003, en el Palacio de la Alvorada (en este momento el Palacio de Planalto estaba cercado por más de 40 mil funcionarios públicos federales en huelga contra la Reforma de a Seguridad Social). En esta audiencia, Lula constituyó un Grupo de Trabajo, con cinco Ministerios (Desarrollo e Industria, Hacienda, Trabajo, Seguridad Social y BNDS), declarando su desacuerdo con la estatización, más comprometiéndose a encontrar una solución para salvar los 1000 empleos.

   De conjunto, esta es una situación que ninguna otra empresa en vias de quebrar pudo presentar. Cipla e Interfibra devendrán una cuestión nacional. Ella no puede ser simplemente liquidada y desaparecer sin barullo. Los trabajadores determinados a defender sus empleos y con una orientación justa hicieron la diferencia.

 

   La tendencia a la generalización de las ocupaciones

   Hay inmensas posibilidades por delante, pero también todo puede acabar abruptamente. En fin, esta lucha hace parte del proceso tumultuoso que vivimos de destrucción del parque fabril brasileño. Situación que Argentina ya vivió hace algún tiempo con centenas de empresas abandonadas por sus propietarios y en la cual ahora Brasil ingresa plenamente. Y que se debe profundizar en los próximos meses y años si continuan fortaleciendose los Acuerdos con el FMI y la implantación del ALCA. Cipla e Interfibra, en especial, no tendrán la menor condición de sobrevivencia con la entrada en vigor del ALCA frente a los actuales competidoras norte-americanas, gigantes mundiales en sectores claves de la producción de las dos empresas, más que aún enfrentan la barrera de la aduana brasileña. Graves cuestiones se colocan para los trabajadores en el próximo período. Aún más con la política de sumisión al FMI aplicada por Lula. La cuestión del empleo va a tomar un lugar inmenso, siendo que ya es la principal preocupación de los trabajadores. Y con el aumento de la quiebra, abandono, insolvencia de las fabricas, las cuestiones hoy colocadas para Cipla, se van a generalizar.

El 12 de junio, volviendo de la audiencia con Lula, en Brasilia, los 350 trabajadores de Joinville desvian un poco su ruta y ayudan a los 70 trabajadores de la Flaskó, también empresa de plástico del Grupo HB, localizada en Sumaré, Sao Paulo, a tomar el control administrativo y financiero de esta empresa. Con la ocupación de la Flaskó la lucha pasa a ser entonces, por la salvación de 1070 empleos.

En diciembre de 2003 los 70 obreros de la industria de jabón JB Costa, de Recife, Pernambuco, y los 143 obreros de la Flakepet, de Itapevi, San Pablo, tomando conocimiento de la ocupación de la Cipla, Interfibra y Flaskó, entran en huelga y ocupan las dos fábricas integrando la Coordinación. Aún en Recife los metalúrgicos de la Esquadrimetal intentan tomar la fábrica cerrada y colocarla en funcionamiento con ayuda de los trabajadores de la JB Costa, del Sindicato de los Quimicos de Recife y del Sinpro de Pernambuco, pero el Sindicato de los Metalúrgicos, orientado a las cooperativas, desmonta la lucha y los trabajadores tienen que buscar en la justicia lo que puedan obtener de derechos laborales.

En marzo del 2004, la fábrica de cocinas Oly entra en huelga, en Hortolandia, Sao Paulo. Incentivados por los sindicalistas que conocian la ocupación de la Cipla, Interfibra y Flaskó, los trabajadores ocupan la fábrica y procuran al Consejo de Fábrica de la Flaskó que los integra en la Coordinación de las Fábricas Ocupadas.

Ya a fin de marzo de 2004 es la oportunidad de entrar en este movimiento para la fábrica de botones Diamantina, de Curitiba, en Paraná. Entran en huelga y ocupan la fábrica a las 14: 00 horas. A las 16: 00 horas Cipla recibe el comunicado emitido por la CUT de Paraná pidiendo ayuda y se coloca en disposición para ayudar.

En la JB Costa y en la Flakepet los patrones consiguen ordenes judiciales de reintegración de posesión y desalojan a los trabajadores con la fuerza policial. En la Flakepet una verdadera operación de guerra es armada con centenas de PMs hasta los dientes. En Diamantina, en Paraná, la reintegración de posesión no puede ser cumplida porque bajo la presión de los trabajadores, del sindicato y de la CUT, el gobernador Roberto Requiao, del PMBD, rehusa disponibilizar soldados alegando falta de efectivos para combatir a los criminales. El ya habia hecho eso con la ocupación de tierra del MST.

Hoy las empresas ocupadas son dirigidas por Consejos de Fábrica y se articulan en la Coordinación de los Consejos de Fábricas Ocupadas y en Lucha, constituido el 16 de febrero de 2004 en reunión en la sede nacional de la CUT, en Sao Paulo. La Flakepet mantiene su Consejo electo que coordina la lucha por la reconquista de los puestos de trabajo y mantiene una vigilia frente a la fábrica para impedir que desaparezcan las máquinas. Lo mismo hace la JB Costa, en Recife. En cuanto a eso, en ambos casos, se amplia el trabajo dirigido al gobierno federal y la presión sobre los patrones para que se llegue a una solución favorable a los trabajadores salvando los empleos.

 

La primera batalla por la estatización de una fábrica quebrada

Una experiencia con la politica de la denominada “Economía Solidaria” y con la orientación de lucha por la estatización, fue realizada, en 1997, por el Sindicato de los Vidrieros de Sao Paulo con la Firenze, fábrica de vidrio manual. El sindicato adoptó una posición justa al rehusarse a apoyar ni participar de la formación de una Cooperativa, pero no consiguió impedir la formación por los trabajadores de una Cooperativa, impulsada y sustentada por la ANTEAG - Asociación Nacional de Empresas de Auto Gestion.

El Sindicato mantuvo una posición de no implicarse en la destrucción de su propia clase organizando una cooperativa, pero ella acaba siendo constituida por la Anteag junto con una parte de los obreros. Esto fue el resultado de la fragilidad politica del sindicato que no elaboró una orientación politica que permitiese la continuidad del combate para salvar todos los empleos, la orientación de lucha por la estatización. Mismo si esta orientación fue levantada por algunos militantes, ella no consiguió transformarse en una fuerza material moviendo y organizando el sindicato de los trabajadores en este sentido. El resultado fue la admisión de cerca de dos tercios de los trabajadores vidrieros de la Firenze y la transformación de los restantes en trabajadores desreglamentados u obreros-patrones.

A pesar de las dificultades y de la situación politica que se vivia en la epoca, fue justo levantar la lucha por la estatización. Mas esta perspectiva, que bajo presión fue siendo abandonada por el camino, en una situación política aún no madura, colocó la lucha en un punto muerto hasta que la iniciativa pasó a manos de los cooperativistas de la ANTEAG. Evidentemente que la situación politica era otra, pues con la elección de Lula se abre una situación revolucionaria en el pais que va a ser la base de la ocupación y sobrevivencia de Cipla y de las otras fábricas ocupadas por más de un año. El Sindicato de los Vidrieros fue preservado, no habiendose integrado a la destrucción de la clase obrera. Pero aquella lucha no fue transformada en un punto de apoyo para el combate general de la clase obrera en su lucha contra el gobierno y el capital.

Hoy, como el PT ha sido llevado por las masas trabajadoras al gobierno federal, es obligatorio combatir por los puestos de trabajo de Cipla, Interfibra y Flaskó, y otras, con el apoyo de la experiencia de la Firenze, de 1997, y tomar en cuenta todas sus consecuencias. El aceleramiento de la situación exige, entretando, una clarificación sobre varias propuestas de “salida” para la situación de la quiebra y toma de estas empresas.

Fin de la 2ª parte