La situación política en Irán y la necesidad de formar la Corriente Marxista Revolucionaria Iraní Imprimir
Escrito por El Militante   
Viernes 30 de Enero de 2009 06:23

En septiembre de 2008, en una pequeña reunión los marxistas iraníes decidieron lanzar la Corriente Marxista Revolucionaria Iraní (CMRI), sección iraní de la Corriente Marxista Internacional (CMI). A continuación publicamos el discurso de apertura del compañero Maziar Razi, en ella subraya la crisis económica que afecta a Irán, las divisiones que se han abierto dentro de la cúpula del régimen y la continua combatividad de la clase obrera y la juventud. La CMRI se propuesto la tarea de construir el ala marxista dentro del movimiento obrero iraní, preparándose así para los históricos acontecimientos que se desarrollarán durante los próximos años

Maziar Razi
Maziar Razi

En septiembre de 2008 en una pequeña reunión los marxistas iraníes decidieron lanzar la Corriente Marxista Revolucionaria Iraní (CMRI), sección iraní de la Corriente Marxista Internacional (CMI). A continuación publicamos el discurso de apertura del compañero Maziar Razi, en ella subraya la crisis económica que afecta a Irán, las divisiones que se han abierto dentro de la cúpula del régimen y la continua combatividad de la clase obrera y la juventud. La CMRI se propuesto la tarea de construir el ala marxista dentro del movimiento obrero iraní, preparándose así para los históricos acontecimientos que se desarrollarán durante los próximos años.


¡Saludos a todos los compañeros presentes en la conferencia!

Quiero comenzar mi introducción recordando un acontecimiento histórico. En 1898 se celebró un pequeño congreso con nueve personas en la ciudad de Minsk. Este reducido número fundó un pequeño grupo llamado Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Aunque todos los miembros del grupo fueron detenidos inmediatamente después, la fundación fue, sin embargo, un acontecimiento histórico importante. Este grupo más tarde sería conocido como Partido Comunista de Rusia (Bolcheviques). Menos de treinta años después de que se reunieran estas nueve personas, los bolcheviques organizaron la mayor revolución obrera en la historia de la humanidad, fue en octubre de 1917 en Rusia. Nosotros somos los continuadores de estas tradiciones organizativas.

¡Compañeros! Esta conferencia también es un acontecimiento histórico, pero hoy nos enfrentamos a unas tareas gigantescas.

La primera pregunta que debemos responder es la siguiente: ¿por qué organizamos nuestra primera conferencia en esta situación y por qué hoy? ¿Por qué no se organizó esta conferencia hace unos años o por qué no podemos retrasarla unos cuantos años?

Para los que creen en los principios del partido leninista, que son conscientes y comprenden la importancia del partido, que no están empapados de desviaciones pseudo-anarquistas, psuedo-mencheviques y centristas, que no están superados por la desesperación y el cansancio, la respuesta es muy simple. Responder a esta pregunta sólo es posible revisando la situación objetiva y subjetiva de la sociedad.

Lenin para explicar qué es una situación prerrevolucionaria siempre insistió en cuatro condiciones importantes y la preparación organizativa necesaria para la futura revolución social. 1. Una profunda crisis económica, política y divisiones en la camarilla dominante. 2. El agravamiento de la situación de las masas. 3. La organización y continuidad de las luchas obreras contra el sistema capitalista. 4. Una dirección revolucionaria para organizar la revolución social y el establecimiento de un gobierno de los trabajadores.

De todas las condiciones objetivas mencionadas todas se pueden más o menos encontrar en la sociedad iraní. Lo único que está ausente es el factor subjetivo, es decir, la ausencia de una dirección revolucionaria. Si esta afirmación es correcta, es evidente que los preparativos para formar un partido leninista deben ser la tarea principal de los marxistas revolucionarios. En otras palabras, la estrategia fundamental de los marxistas revolucionarios es formar la vanguardia de un partido revolucionario.

Así la respuesta a la anterior pregunta es: la situación para preparar la construcción de este partido es mejor hoy que nunca antes. Hasta ahora, las condiciones no estaban maduras (y nosotros no estábamos como hoy estamos) y formarlo en el futuro será también tarde. Como no se puede esperar hasta el período de una insurrección revolucionaria (que en una sociedad como la iraní sólo sucede una vez cada pocas décadas) y después construir la de la noche a la mañana la vanguardia de un partido revolucionario, ni tampoco imaginar que con la aparición de una organización sectores decisivos de las masas repentinamente se unirán a este partido. No, este análisis entraría en contradicción con la experiencia de la revolución de Octubre de 1917 y las tradiciones bolcheviques. Los preparativos para la construcción de la vanguardia de un partido revolucionario deberían comenzar años antes de su formación.

Pero este partido debería construirse con la vanguardia de los trabajadores (los "intelectuales obreros"), nosotros debemos hoy construir un puente que cubra ese abismo. Un puente capaz de conectar la actual situación dispersa de los marxistas revolucionarios con la formación de la vanguardia de un partido revolucionario. Este punto se llama Corriente Marxista Revolucionaria Iraní y hoy estamos celebrando su primer congreso.

Con breves comentarios sobre los factores objetivos en la sociedad valoraremos hasta qué punto las condiciones mencionadas por Lenin son consistentes con la actual situación de la sociedad iraní.

La crisis del estado capitalista

a) La crisis económica en la sociedad

La manera de evaluar la situación económica es fijándonos en la inflación y el desempleo que son dos partes integrales del sistema capitalista. Los capitalistas se ven obligados a comprar la fuerza de trabajo de los trabajadores en el mercado y explotarles para aumentar sus beneficios (plusvalía). Pero esta simple forma de explotación no basta para apagar la sed de riqueza de los capitalistas. Para conseguir más beneficios, los capitalistas deben bajar los salarios y aumentar los precios tanto como sea posible. En los países industriales occidentales, que tienen una historia de sindicatos y resistencia obrera, esto se hace principalmente a través de las mejoras en la tecnología productiva (nueva maquinaria que lleva a menos tiempo de trabajo necesario en las industrias avanzadas). Pero en las sociedades capitalistas atrasadas (como Irán), la explotación de los trabajadores se hace de una manera mucho más primitiva (como a finales del siglo XIX o principios del siglo XX en Europa). No sólo se trata de mantener los salarios bajos, sino que en muchos casos ¡ni siquiera se pagan! Esto lleva a un poder adquisitivo de la población más bajo y algunos productos no se venden. Los capitalistas, para resolver este problema, entran en una competencia feroz entre sí y algunos deben abandonar. Como resultado cada vez más personas quedan en paro y el poder adquisitivo general de la sociedad se reduce. En ese momento es cuando la inflación también aumenta rápidamente debido al incremento de las bancarrotas. Una fábrica tras otra cierra o reducen su capacidad productiva. La reducción de la capacidad productiva significa un aumento de los costes de producción. Se producen aumentos diarios del paro. En el caso de Irán hay muchas estadísticas que demuestran este desorden.

Por ejemplo:

El Economits Intelligence Unit (EIU) de julio de 2008, analizaba el mercado laboral iraní hasta el año 2012 y pronosticaba que la fuerza laboral aumentará de 23.700.000 del año pasado a 24.300.000 este año, un aumento del 2,8 por ciento, lo que significa más de 25 millones de trabajadores para el siguiente año. El EIU espera que la tasa actual de desempleo del 12 por ciento (2.600.000 personas) aumente al 12,9 por ciento el año próximo (eso significa más de 3.250.000 de desempleados). En 2010 el número de empleados en Irán será de 25.700.000 y la tasa de desempleo del 13,2 por ciento. En 2011 se espera que sean 26.400.000 y un 14,1 por ciento respectivamente. Y en 2012 tendremos una fuerza laboral de 27 millones y una tasa de desempleo del 15 por ciento que serán una presión para el gobierno (supone más de 4 millones de parados).

El informe del Banco Central de 2008 demuestra que el quinto mes del calendario iraní 22 de julio-21 de agosto] continuaba la tendencia alcista de los precios de las mercancías.  Los programas del gobierno y el Banco central para detener esta situación han resultado ineficaces. La tasa de inflación en Irán se determina calculando los precios de 359 tipos de mercancías y servicios, la media de agosto demuestra que la inflación continúa aumentando. El Banco Central de Irán calcula la inflación. El Banco Central de Irán calcula la tasa de inflación oficial y normalmente se basa en cambios anuales. Según el nuevo informe del banco, en los últimos doce meses hasta finales de enero, la tasa media de inflación ha sido un 22,3 por ciento. Este informe demuestra que la tasa de inflación ha aumentado un 10 por ciento en año y medio. (Las estadísticas no oficiales realmente son más elevadas y la inflación es posible que esté cerca del 35 por ciento).

El precio del combustible, que estuvo racionado el verano pasado, es de 1.000 riales (10 céntimos) el litro y el combustible no racionado se vendía a 4.000 riales (40 céntimos). Basado en el plan económico del gobierno, en tres años y medio el precio del combustible ya no estará subvencionado por el gobierno y se venderá al precio internacional de mercado. Además, las presiones internacionales para resolver el problema del enriquecimiento de uranio y las sanciones económicas internacionales al os bancos iraníes han empeorado la situación de la economía.

En los últimos meses el mercado de bienes de consumo ha visto muchos cambios y todos los días han aumentado sus precios. El incremento de la liquidez es la razón más importante del crecimiento rampante de la tasa de inflación y, basado en distintos informes, ha superado los 1.600 billones de riales (aunque, desde un punto de vista marxista, la causa raíz de la inflación es el descenso de la masa total de beneficio en la sociedad). Los informes demuestran que durante los tres últimos años una parte importante de los ingresos procedentes del petróleo se ha transformado en riales y la liquidez ha pasado de 700 billones a más de 1.600 billones de riales (160.000 millones de dólares). La mayoría de esta enorme cantidad de dinero se ha invertido en el mercado inmobiliario con el resultado de aumentar los precios inmobiliarios. Los economistas dicen que el gobierno, al transformar todo eso en riales e inyectarlos en la economía, ha provocado el abrupto aumento de la inflación. Un aparte de estos ingresos se ha utilizado en sector no productivos y para cubrir el gasto corriente del gobierno y, basado en lo que dicen os economistas, esto ha llevado a un aumento de la liquidez y la subida de la inflación.

Pero el método habitual de los administradores del gobierno es poner todos los problemas y cargas sobre los hombros de los trabajadores. Hoy, más que nunca, la mayoría de los trabajadores sufre la amenaza de convertirse en pobres urbanos. Cientos de miles de trabajadores activos y empleados ahora están en paro o sin techo debido a la política del gobierno. El precio de las necesidades básicas aumenta cada día y no se ha dado ni un solo paso importante para solucionar esta situación. La política de los capitalistas ha puesto a los trabajadores al borde de la ruina financiera. Millones de trabajadores están desesperados por la necesidad de conseguir el pan diario para ellos y sus familias. Aquellos que no están parados se unirán a las filas de pobres cuando aumenten más los precios. Según las estadísticas el gobierno, 14 millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza (este se basa en el umbral de pobreza definido por el gobierno como un ingreso mensual de unos 1,2 millones de riales (124 dólares), pero el umbral real de pobreza hoy está en unos 3 o 4 millones de riales (entre 300 a 400 dólares). Esto  significa que más de 20 millones de personas podrían caer por debajo de ese umbral de pobreza.

Un cuadro general de las perspectivas económicas nos demuestra que de una población de 70 millones de personas sólo un tercio está en el mercado laboral (27 millones). De éstos, unos 4 o 5 millones estarán en el paro. Con nuevos aumentos de la población esa situación llevará a situaciones explosivas. Los ingresos del petróleo son mayoritariamente utilizados para comprar armas y ayudar a Hezbolá en la región. El resto es utilizado para proporcionar préstamos a unos cuantos seguidores del gobierno, sin ningún tipo de escrutinio o contabilidad, no existe un programa económico ni una perspectiva clara sobre cómo resolver los problemas de las masas. Como resultado  una parte significativa de jóvenes trabajadores y con estudios se posicionarán contra un sistema capitalista debilitado. Esta enorme población protestando es la fuerza potencial de la revolución venidera.

b) La crisis política del gobierno capitalista

A nivel político, los "líderes" están en crisis y continúan adoptando posiciones contradictorias para resolver las cuestiones nacionales e internacionales.

Por ejemplo:

En los últimos años el gobierno siempre ha estado dividido entre los "absolutistas" y los "reformistas". Con la política de Ahmadinejad, tanto nacional como internacional, las divisiones dentro de las fracciones tradicionales no sólo han aumentado sino que han aparecido divisiones aún más profundas dentro de cada una de las fracciones tradicionales; esto es tan malo que Jamenei (el líder supremo del régimen islámico), durante su oración del viernes 19 de septiembre de 2008, tuvo que intervenir oficialmente para poner paz entre los "principalistas" ("principalista" es un término relativamente  nuevo que hace referencia al ala de derechas del gobierno. Hace referencia, aunque no exclusivamente, a la fracción de Ahmadinejad). Jamenei declaró que la posición de Rahim Mahasyi, Jede de la Organización de Herencia Cultural y Turismo, sobre la amistad con la población israelí estaba equivocada; la misma posición que Ahmadinejad había aprobado un día antes. Jamenei pidió a ambas partes (como si se tratara de niños testarudos) ¡que terminasen con sus peleas!

Las décimas elecciones presidenciales se deben celebrar dentro de nueve meses y el número de candidatos "principalistas" indica la profundidad de las divisiones dentro de la camarilla dominante. Ahmadinejad ahora tiene que competir con sus antiguos aliados: Ali Larijani (portavoz del parlamento), Gholamali Hadad Adel (portavoz del 7º parlamento y jefe de la Comisión Cultural) y Mohammad Baqer Qalibaf (alcalde de Teherán). El resto están luchando ferozmente entre sí. Las protestas contra los ministros pro-Ahmadinejad y las dimisiones de sus seguidores continúan. Por ejemplo, el 8 de septiembre el Brigadier Alireza Afshar dimisión de su puesto como Viceministro de Interior. Tahmasb Mazaheri, presidente del Banco Central, que ha estado en el cargo sólo un año y es considerado uno de los aliados más próximos de Ahmadinejad, dimitirá en pocos días debido a los desacuerdos con la política de Ahmadinejad.

Después de tres años de presidencia de Ahmadinejad, los reformistas han comenzado su propia protesta (por citar a Rafsanjani) "intransigente" contra su política. Rafsanjani ha protestado por el artículo 44 de la Constitución y la falta de avance en las privatizaciones (11 de agosto), ha criticado la política de Ahmadinejad (16 de agosto) y Jatami también le ha criticado (14 de septiembre).

Al mismo tiempo, se han intensificado las divisiones entre los propios reformistas. Los viejos aliados en la fracción reformista se presentan enfrentados entre sí en las elecciones presidenciales: Mohammad Jatami (en dos ocasiones presidente), Mehdi Karoobi (antiguo portavoz del parlamento), Abdullah Noori (ex ministro de interior), Alí Akbar Velayati (asesor del Líder Supremo), Hassan Rohani (anterior secretario del Consejo Supremo de Seguridad nacional), todos han entrado en la carrera, todos con políticas distintas. Karoobi pretende formar un bloque político con un sector de los "principalists" anti-Ahmadinejad y al margen de Ahmadinejad y Jatami.

Es obvio que es una situación de crisis, no hay signo de estabilidad en el poder ni unidad en el gobierno capitalista de Irán. El primer y el segundo factor subjetivo que Lenin mencionó, a saber, una profunda crisis económica y política junto con la división de la camarilla gobernante y 2, el deterioro de la situación de las masas, son absolutamente ciertas en la situación iraní.

La situación de los movimientos sociales

a) La persistencia de las luchas obreras

A pesar de esta represión, el tratamiento cruel y la gravedad de la situación económica, realmente podemos decir que la correlación de fuerzas está cambiando a favor de los trabajadores y todas las capas oprimidas.  Este cambio de correlación de fuerzas a favor de los trabajadores significa que la clase obrera iraní no ha sido derrotada, que aún se resiste y lucha para que el sistema capitalista satisfaga sus reivindicaciones. No sólo la clase obrera no ha aceptado la derrota sino que continúa con sus luchas, con pocos recursos, pero sin desmoralizarse.

Enumeraremos sólo las protestas de la semana pasada:

  • La huelga y las protestas de los trabajadores de la Haft Tapeh Sugar Cane demuestra que un sector de los trabajadores iraníes han tenido la capacidad de mantener consignas anticapitalistas eficaces (como el control obrero), continúan audazmente su resistencia y con valor. Recientemente 600 trabajadores de Haft Tapeh se manifestaron para protestar contra los administradores de la fábrica.
  • La huelga de Alborz Tyre aún continúa. Acaban de cobrar los salarios de cinco meses.
  • En Khuzestan Pipe Co., organizaron una asamblea en la plaza Shohada de Alvaz el 9 de septiembre, protestaron les debían seis meses de salario.
  • Los conductores de autobuses de Vahed llevaban las luces encendidas exigiendo la liberación de Mansour Osanloo.
  • Los trabajadores de Parris Factory, Gharb Bafte Sanandaj Carpet, Kurdistan Textile Factory, Ramshir Factory y otras continúan con sus manifestaciones.

Es obvio que durante el año pasado el Estado capitalista se decidió a intensificar sus golpes contra la clase obrera. Las detenciones de conocidos activistas obreros como Mahmoud Slahi y Mansour Osanloo, los arrestos y la intimidación de cientos de honrados trabajadores, profesores, mujeres y estudiantes; los azotes a trabajadores y otras capas, todo demuestra este método de intimidación. El Estado capitalista ha intentado intimidar a activistas obreros, estudiantiles y mujeres progresistas para que no siguieran con sus actividades y someter al estado capitalista. De esa manera la explotación de los trabajadores sería más fácil y los bolsillos de los capitalistas estarían más llenos.

¿Pero ha ganado el Estado capitalista? ¿Ha cambiado la correlación de fuerzas en contra de la clase obrera? ¿Podemos decir que el estado capitalista es más fuerte y la clase obrera más débil que el año pasado? En mi opinión ¡no!

Es evidente que los trabajadores en este período han recibido algunos golpes. Por todo el mundo las luchas de trabajadores contra el estado capitalista han provocado agresión del Estado contra los trabajadores. Y es evidente que entre activistas progresistas existe una atmósfera de miedo a más detenciones. Algunos temporalmente se han desilusionado y perdido la continuidad de sus luchas. El espectro de la policía y el Ministerio de Inteligencia lo pueden sentir los activistas obreros.

Pero entre una amplia masa de trabajadores no ha cundido la derrota. No sólo la clase obrera no ha sido derrotada por el Estado capitalista sino que realmente han conseguido algunas cosas en las luchas y huelgas del año pasado (la huelga de Haft Tapeh Sugar Cane es el síntoma más importante de este hecho). ¡Las masas obreras en esta grave situación económica no han tenido tiempo de aceptar la derrota del sistema capitalista! Deben vencer o aceptar la aniquilación de ellos mismos y sus familias. En realidad las luchas obreras han continuado, así que podemos decir que la correlación general de fuerzas de clase es favorable para los trabajadores y contraria al Estado capitalista.

La tercera condición de las señaladas por Lenin obviamente también está presente en Irán, es decir, la organización y continuidad de las luchas obreras contra el sistema capitalista.

b) La crisis de la vanguardia obrera

Pero entre los dirigentes prácticos (la vanguardia obrera), en contradicción con las masas de trabajadores, existe una crisis. Si este análisis es correcto, ¿entonces deberíamos intentar encontrar la causa del reflujo o reticencia de la vanguardia obrera a continuar la lucha? Su causa por supuesto no es el fortalecimiento de la situación económica ni el poder del Estado. Como dijimos, han aumentado las divisiones dentro del gobierno. La crisis económica es más profunda que el año pasado. Las limitadas sanciones económicas internacionales han afectado de manera fundamental al gobierno.

Las presiones, la intimidación y las detenciones realizadas por el débil y en crisis gobierno capitalista sólo puede ser efectivas cuando el movimiento obrero carece de organización y dirección. Es evidente que la movilización de masas de los trabajadores es difícil en tiempos de represión. Los trabajadores sólo luchan contra el gobierno capitalista cuando han tenido suficiente. Pero más importante es la ausencia de preparación de la vanguardia obrera para resistir la situación actual. La vanguardia obrera en Irán ha pagado un precio caro. Las luchas de los activistas obreros durante las últimas dos décadas son admirables, pero la vanguardia obrera ha entrado en crisis debido a la falta de coordinación, la ausencia de unidad en la organización, la falta de democracia interna, la no participación e intervención continua dentro de las masas obreras. Y esta situación crítica da al gobierno una oportunidad mejor para continuar la represión.

c) Las fuerzas centrífugas de profesores, mujeres y estudiantes

 La continuidad de las luchas y la resistencia de diferentes capas sociales en el período pasado, especialmente los profesores, trabajadores, mujeres y estudiantes, ha preocupado mucho al Estado. Estas capas sociales principalmente tienen dentro de ellas tendencias centrífugas. En otras palabras, hasta hace poco eran seguidoras de los reformistas en el gobierno o han apoyado al sistema de una u otra manera.

Estos acontecimientos y tendencias centrífugas se pueden ver dentro de Daftar-e Tahkim (Oficina para el Fortalecimiento de la Unidad, una asociación estudiantil), incluso en Khaneh-he Kargar (la Casa del Trabajo) y en las acciones de los profesores. En realidad podemos decir que el estado capitalista está más preocupado por la caída de apoyo entre su propia base. Pero estas tendencias centrífugas sólo tienen un camino de avanzar y ese es hacia las ideas socialistas y programa socialista. No es casualidad que muchos estudiantes dentro de Daftar-e Thakim hayan girado hacia las ideas socialistas. En un futuro no demasiado lejano estas tendencias se verán en sector importantes de profesores, trabajadores y mujeres. No hay duda de que finalmente en estos movimientos aflorarán las tendencias socialistas.

d) El movimiento estudiantil

El refuerzo de la represión el año pasado mayoritariamente tenía como objetivo aterrorizar y agotar a los más combativos. El período de ejecuciones y represión, en las condiciones actuales, ha terminado (esta situación es impuesta al gobierno por la propia resistencia de los estudiantes y la presión internacional). Pero esto no significa que estemos entrando en un período de apertura democrática en la sociedad. En países como Irán, mientras el gobierno capitalista mantenga el poder, debido al crecimiento desigual del capitalismo, no podemos esperar aperturas políticas como en las naciones occidentales, así que continuarán la represión y la intimidación (y con el apoyo de los países occidentales), pero a diferencia de los años ochenta, el objetivo es "agotar" a los activistas, no asesinarlos y encarcelarlos durante demasiado tiempo. Por tanto es obvio que la organización debería ser más precisa, más específica y más adaptada a la situación actual.

En la situación actual, la construcción de un bloque de acción unido está en el orden del día. La experiencia del 3 de diciembre del año pasado demostró que la correlación de fuerzas no está a favor de un grupo o tendencia específica para que puedan organizar por sí solos las protestas. La conmemoración del Día del Estudiante el año pasado (6 de diciembre) deberían haber sido como un año antes: organizadas por todas las fuerzas y distintas tendencias para que el gobierno no hubiera podido atacar a un solo grupo aislado. En este aspecto, después del ataque y las detenciones, la medida correcta de convocar protestas junto con otras tendencias y grupos estudiantiles ha demostrado ser la correcta. Este método, en lugar de solos, se subrayó porque diferentes tendencias y grupos actuaron juntos en apoyo a los detenidos. Los activistas estudiantiles aprendieron en la práctica que no puedes entrar en la arena política con sólo una consigna y una tendencia, y después pedir a todas las demás tendencias que apoyen y se unan a la campaña. Lo más importante es que la experiencia del año pasado demostró una vez más que no puedes organizar abiertamente una acción de masas. La dirección y organización de una protesta debe ser clandestina, para que no puedan ser detenidos los organizadores de antemano y puedan dirigir las protestas el día acordado. El trabajo dentro de las masas no necesariamente significa organizar abiertamente (los activistas estudiantiles deberían aprender esta lección de la huelga de conductores de autobuses de Vahed. El tipo de represión del gobierno fue similar en ambas protestas, igual que el tipo de organización de los activistas fue la misma).

e) La crisis de las organizaciones tradicionales

La crisis política de las organizaciones tradicionales (estalinistas, maoístas, centristas y demás) en el exilio ahora está en su punto culminante. Divisiones, escisiones, dimisiones, abandonos de la política, expulsiones y antagonismos se han convertido en algo común en estas tendencias pequeño burguesas. Estas organizaciones no sólo son incapaces de dirigir a las capas sociales sino que ni siquiera pueden organizarse ellos mismos (hemos escritos numerosos escritos sobre estas organizaciones antes y ahora no entraremos en este tema por falta de tiempo).

Resolver la cuestión de la crisis de la dirección

Es evidente que la cuarta condición de Lenin aún no está presente. En otras palabras, en Irán aún no hemos construido un Partido Bolchevique creíble, en el que confíen las masas de trabajadores y estudiantes. Ninguno de los partidos y organizaciones existentes que han aparecido en la arena política con nombres presuntuosos como "comunista" y "obrero" representan una dirección alternativa, ni han entrado en la campaña política con movimiento calculados y una línea política correcta. Así que han intensificado la crisis dentro del movimiento obrero.

En esta situación en la que nosotros, como Corriente Marxista Revolucionaria, hemos comenzado nuestras actividades teóricas y prácticas en continuidad con nuestras experiencias pasadas, para construir un puente, llegar y crear la vanguardia de un partido revolucionario y junto con las trabajadores y todos los oprimidos, finalmente, ir hacia el establecimiento de un sistema soviético y una sociedad socialista.

En el próximo período debemos intentar construir nuestra credibilidad política dentro del movimiento obrero. No es una tarea fácil. No podemos hacerla con unas cuantas consignas y presentar un puñado de "dirigentes". Los compañeros deberían estar al lado de la clase obrera y estar presentes en las luchas de todos los pueblos oprimidos, estar con ellos a cada paso de sus luchas anticapitalistas. Sólo podemos alcanzar nuestros objetivos finales con la estrecha participación e intervención directa en los movimientos de masas. Basados en nuestra orientación internacionalista y el apoyo de los compañeros de la Corriente Marxista Internacional en los cinco continentes, estamos seguros de que las tradiciones marxistas revolucionarias establecerán una base sólida dentro de estos movimientos.

¡Compañeros, la victoria será nuestra!

¡Viva los marxistas revolucionarios de Irán!

¡Viva el socialismo!

22 de septiembre de 2008