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Argentina: Santiago Maldonado una crisis política que sacude al gobierno de Cambiemos PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Corriente Socialista Militante Argentina   
Sábado 16 de Septiembre de 2017 16:01

Santiago Maldonado editorialSobre las promesas de plata fresca desde el exterior y de cierto brote verde en la obra pública y donde el gobierno de Cambiemos cabalga de la mano de sus medios de comunicación, éstas promesas contrastan con la realidad, que es la que manda. "Con un nivel de pobreza que alcanza al 30,3% de la población, la Argentina se ubica próxima a Bolivia, República Dominicana, El Salvador y Nicaragua, todos ellos en el rango de entre 30 y 40% de la población en tal situación. Sólo quedan por encima México, Guatemala y Honduras, según las cifras oficiales de cada país", analizó Víctor Beker, director del CENE. (Infobae 10/09/2017)

Por esto, el ajuste se sigue descargando con fuerza sobre la clase trabajadora. En los últimos tiempos, si tomamos a Cresta Roja o PepsiCo, la desocupación del Gran Rosario, etc., resulta la cara visible de una realidad que se repite a diario en todo el país, con cierre de fábricas, despidos, caída del poder adquisitivo de los salarios, aumento de la pobreza. “El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió datos preocupantes sobre la evolución del empleo en Argentina: la tasa de desempleo subió a 9,2% en el primer trimestre de este año, con un alza de 1,6 punto porcentual respecto del cuarto trimestre de 2016 cuando había sido de 7,6 por ciento.” (Infobae 10/09/2017)

Si bien el gobierno de Cambiemos vivió su momento con el triunfo y consolidación en las PASO de agosto pasado, tanto a nivel nacional como así también en Provincia de Buenos Aires, la desaparición forzada de Santiago Maldonado que lleva más de 40 días, ha apaciguado la histeria triunfalista, teniendo serios problemas con su credibilidad para amplios sectores de la sociedad. Para Cambiemos y Macri, Santiago Santiago Maldonado representó un antes y un después.

Hace un mes y medio Cambiemos presumía que a nivel nacional saldría de las elecciones con más bancas -de las que tiene actualmente -en ambas cámaras, y esto le hubiera permitido al gobierno presentar la elección como un triunfo, instalando la idea de su relegitimación, sin mayores obstáculos para implantar en el plano laboral, educativo y previsional las reformas que se plantea. Pero hoy se enfrenta a un escollo más grande.

Si bien los capitalistas ejercían presión con brutalidad para que el gobierno lleve adelante las reformas, hoy su preocupación es la violencia desatada por el gobierno de Cambiemos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en oportunidad de la masiva movilización por la aparición con vida de Santiago Maldonado, donde se desató una caza de brujas con una violencia inusitada, encarcelando sin motivo alguno a 31 personas.

Santiago Maldonado ¡¡presente!!

Los días pasan y las responsabilidades por la desaparición forzada de Santiago Maldonado se cierran sobre Gendarmería Nacional, la fuerza que Patricia Bullrich dirigió al sur para reprimir los reclamos de la comunidad mapuche y garantizar los negocios de las multinacionales. El gobierno dio todo su apoyo a Gendarmería y pensó que lograría postergar la crisis producida por la brutal represión. Pero se hundió la versión oficial que ubicaba a Maldonado herido o muerto en un asalto a un puestero de Benetton.

Luego de la formidable marcha del 1septiembre, un miembro de la comunidad mapuche se presentó ante la justicia y dio testimonio de cómo vio detener y golpear a Santiago. Pudo superar el temor y declarar en la causa, acompañado por la inmensa movilización popular, de ese modo, el papel de la misma sirvió para tirar abajo el encubrimiento.

Incluso, medios internacionales pusieron en duda la estrategia del gobierno de Cambiemos: “Otros ministros creen que la defensa a ultranza de Bullrich a la Gendarmería es suicida porque si se confirma que fueron ellos el Gobierno quedará atrapado. Si fuera así, la ministra podría ser la primera en caer. Pero de momento hay que esperar a las otras pruebas de ADN, porque todavía no hay nada que pruebe con claridad que se lo llevaron los agentes, másallá de los testimonios de algunos mapuches. El juez espera ese indicio claro que no aparece de momento. La primera prueba ha sido desfavorable para las tesis de Bullrich, a la que la familia de Maldonado le exigió la dimisión en una multitudinaria manifestación el viernes que ha colocado el asunto como el tema principal de la política argentina en estos días, en plena campaña electoral. Pero aún quedan muchas cosas por aclarar en el misterio de la desaparición de Maldonado.” El País 05/09/2017

Después de varios días sin aparecer, ni hablar, “la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó anoche que el foco en torno a la desaparición de Santiago Maldonado está puesto en los siete gendarmes que más cerca estuvieron del río Chubut durante el operativo.” La Nación del 11/09/17

Evidentemente el gobierno sintió el repudio masivo no solo en la magnífica demostración que se expresó en la marcha contra la desaparición forzada de Santiago y exigiendo aparición con vida, sino además de las encuestas que revelaron que la Ministra Bullrich debe renunciar junto a la desaprobación del funcionamiento del gobierno y la justicia.

La brutalidad de Patricia BullrichBullrich y el conjunto del gobierno de Cambiemos, necesitan cerrar el caso de la desaparición forzada de Santiago, al mismo tiempo que obstaculizan la investigación y le hacen el aguante a Gendarmería.

Por esto, es probable que sacrifiquen tan solo a siete gendarmes en un principio, pero no hay que descartar si no se continua con la presión sobre el gobierno, que con la hipocresía que lo caracteriza y teniendo en cuenta las declaraciones de la brutal Ministra Patricia Bullrich sacrifiquen tan solo a un gendarme como chivo expiatorio. 

Es de tal magnitud su falsedad que dice que las pruebas demuestran que el gobierno tiene razón ya que no se encontró nada en las camionetas de gendarmería. A 32 días del hecho y cuando ya había denuncias de que Gendarmería había lavado todos los vehículos que participaron de la represión en la ruta 40, obviamente la prueba de ADN de Santiago en las camionetas de Gendarmería han desaparecido.

El viraje tiene más que ver con la opinión pública que con la investigación que desde el comienzo no separó a ningún miembro de Gendarmería, ni a la propia institución de la investigación de lo sucedido, sino que la encubrió y obstaculizó la investigación lo que más pudo. La línea de un “sinceramiento” apuntaría a volcar las culpas en los “excesos” de algunos gendarmes -o sea, una maniobra para rescatar de la crisis al gobierno que ordenó la represión y montó durante más de treinta días un enorme operativo de encubrimiento. Además existe una necesidad imperiosa de alejarse del caso Maldonado para seguir la marcha a las elecciones a octubre.

La burguesía está preocupada

Podemos afirmar que la burguesía se encuentra con cierta preocupación ante la desaparición de Santiago Maldonado y el manejo delainvestigación por parte del Gobierno. “Las asociaciones de empresarios más importantes del país expresaron en un comunicado conjunto su preocupación por la desaparición de Santiago Maldonado y abogaron por una "pronta solución" a través de los mecanismos institucionales.” Infobae 05/09/2017

Pero además de esta preocupación los grandes capitalistas hicieron foco de manera elíptica en la violencia armada por el gobierno de Cambiemos y los servicios de inteligencia. “Los ejecutivos de las compañías más poderosas del país rechazaron además los últimos hechos de violencia, especialmente los del viernes, tras la marcha a Plaza de Mayo, y resaltaron que ese camino "jamás puede ser un recurso idóneo para realizar reclamos de tipo alguno.”Infobae 05/09/2017

Un camino difícil hacia octubre

El gobierno de Cambiemos, a pesar del deterioro de su imagen, se encuentra en el momento justo para hacer pasar el ajuste de la reforma laboral, como así la previsional, y los ya anunciados tarifazos de agua, gas y luz. Octubre para el gobierno es un plebiscito de su política y se lo juega todo, es su momento de ir por todo, gane o pierda en las legislativas de octubre.

El alineamiento con el imperialismo yanquee no resultó beneficioso como el gobierno de los CEOs pensaba. Pero así todo, sigue la línea de profundizar sus relaciones carnales. La visita del Premier israelí Benjamin “Bibi” Netanyahu así lo demuestra, acordando el gobierno con el reclamo del Estado de Israel, en relación a Netanyahu sobre poner toda la munición gruesa contra Irán.

Al mismo tiempo, unas semanas antes, cuando recibió con bombos y platillos al vicepresidente de los EEUU Mike Pence, éste le devolvió las gentilezas de la visita con el incremento de los aranceles del biodisel. Macri le envió una nota al vicepresidente de Estados Unidos en la que le transmitió el malestar del gobierno con la decisión de ese país de fijar un arancel promedio de 57% a la importación de biodiésel argentino. ¿Será demasiada pleitesía?

Pero el caso Maldonado empañó la campaña a octubre para todos los candidatos en general, así lo sienten ya que no representa la campaña ideal.

El kirchnerismo salió a golpear a Cambiemos por el caso de Santiago Maldonado. Pero no debemos olvidar que con la implementación del Proyecto X bajo el kirchnerismo se utilizó a la misma Gendarmería para perseguir y reprimir a los movimientos populares.

La carta abierta a la ciudadanía enviada por Cristina Fernández de Kirchner, convoca a que “todos juntos para frenar el gran ajuste”, llamando a todos los espacios políticos a unirse “para lo que consideró el mejor instrumento la boleta de Unidad Ciudadana que ella encabeza”. “No les pedimos el voto para nosotros, sino que ofrecemos nuestra boleta para que pueda representar su voto opositor y trabajar en conjunto por un cambio de rumbo económico en el futuro y el respeto al Estado de Derecho en el presente.”

Esta convocatoria aparece más como un llamado a un gran frente de unidad nacional con el matiz de votar a UC ya “que ahora es el momento de Unidad Ciudadana, el mejor instrumento que tenemos hoy para que la voz de la mayoría social y electoral sea también una mayoría política en las instituciones. Nadie debe renunciar a nada. Ni a sus ideas ni a lo que dijo, ni a lo que hizo, menos aún, a sus aspiraciones futuras. Ganemos juntos ésta elección y hablemos todos y todas, de todo. Sin limitaciones y sin reservas”.

Nuevamente CFK se plantea como una alternativa válida al proyecto político y económico de Cambiemos. Ya en numerosos materiales hemos planteado que en el mejor momento después de la recesión de los ’90, el kirchnerismo vivió el boom del 2003 al 2009 donde había grasa para repartir.Hoy, con la crisis mundial capitalista que pega de manera profunda al país y a la región las alternativas nos presenta nuevamente un refrito dentro de los marcos capitalistas. El planteo de unidad bajo la dirección del kirchnerismo no deja de ser una salida dentro de lo posible bajo las leyes del capitalismo. Algo así como administrar la pobreza para los de abajo y garantizar la riqueza para los de arriba. De todas maneras no podemos olvidar las responsabilidades de esta fuerza política que solo en el mejor momento de la economía limó las aristas más rancias del capitalismo argentino, pero sin tocar seriamente ningún sector capitalista.

Obviamente hay que sumar a todo esto, el voto que el Frente para la Victoria facilitó al bloque de Cambiemos en el Parlamento para la sanción de87 leyes que le dio gobernabilidad a Cambiemos en detrimento de los sectores populares.

Este llamado a detener el gran ajuste tiene varias aristas, en palabras de Cristina “frenar” la ofensiva de Cambiemos significa seguir manteniendo la gobernabilidad como lo han hecho los parlamentarios del Frente para la Victoria desde que dejaron el gobierno. No debemos olvidar que al entregar la Presidencia en un acto en Plaza de Mayo recordó a la burguesía que en 2003 habían recibido un país incendiado y hoy -por aquel diciembre de 2015- entregaban un país “normal”. Otra arista es, administrar los escasos recursos y alguna medida tibia que pueda “mejorar” las condiciones de los sectores populares.

No se puede "frenar" el "gran ajuste" dentro de los límites del sistema capitalista. Administrar el capitalismo implica administrar su crisis. Y esto explica que en ningún momento desde Patria o del núcleo duro del kirchnerismo se ha dicho qué medidas concretras, si asumieran el gobierno en 2019, llevarían adelante. El tan publicitado ex Ministro de Economía Kicillof está en el banco de reserva y no explica cómo se restituiría las condiciones de los trabajadores a diciembre de 2015.

Es vital comprender que la crisis capitalista mundial cierra cualquier tipo de posibilidad para el reformismo. Un triunfo de CFK en Buenos Aires, si bien sería un golpe político al macrismo, no cambia la cuestión de fondo. El ajuste no se va a detener desde una banca del Senado. Para detener el ajuste hay que detener al capitalismo.

El papel de la izquierda

Habiendo consolidado en las PASO una fuerza por demás de respetable a nivel nacional, la izquierda debe jugar de manera fuerte a la unidad. Claro que la unidad junto a la independencia política, no implica en ningún sentido mantenerse al margen de los movimientos que los trabajadores generan en sus luchas.

El 2x1, la marcha por la aparición con vida de Santiago Maldonado, como marchas anteriores o las que seguramente vendrán contra el ataque feroz de Cambiemos, no pueden ser motivo para dividir las marchas o hacer actos separados. En general, la lucha política no está por fuera de estos movimientos. El kirchnerismo aún mantiene la adhesión de amplios sectores obreros y populares que lo ven aún como una herramienta válida para mejorar sus condiciones de vida. Por eso, la izquierda tenemos como desafío al mismo tiempo que luchamos por la independencia política de nuestra clase, materializar el programa revolucionario en los sectores obreros, la juventud y su vanguardia. Es con principios firmes y con tácticas flexibles, combatiendo el sectarismo y acompañando un proceso de maduración de la clase obrera y su vanguardia que podremos disputar la dirección del movimiento hacia una nueva legalidad.

Socialismo o barbarie