Unifiquemos las protestas por la recomposición salarial Imprimir
Escrito por Sergio González   
Sábado 26 de Julio de 2003 00:00
Numerosos sindicatos impulsan jornadas de lucha, actos de protesta y paros para los primeros días de agosto. La experiencia de la clase obrera indica que es necesario coordinar esas distintas manifestaciones para fortalecer el movimiento por las reivindicaciones más urgentes. La confluencia les daría mayor apoyo social y aumentaría la presión sobre el gobierno y las empresas. Los sindicatos, comisiones internas y delegados deben convocar a la acción conjunta, el mismo día y en el mismo lugar, por un inmediato aumento de salarios. Debemos superar el aislamiento que debilita la eficacia de los reclamos. Numerosos sindicatos impulsan jornadas de lucha, actos de protesta y paros para los primeros días de agosto. La experiencia de la clase obrera indica que es necesario coordinar esas distintas manifestaciones para fortalecer el movimiento por las reivindicaciones más urgentes. La confluencia les daría mayor apoyo social y aumentaría la presión sobre el gobierno y las empresas. Los sindicatos, comisiones internas y delegados deben convocar a la acción conjunta, el mismo día y en el mismo lugar, por un inmediato aumento de salarios. Debemos superar el aislamiento que debilita la eficacia de los reclamos.

Desde hace unas semanas vienen incorporándose trabajadores de distintos sectores a las protestas contra la precariedad laboral. El centro de esas demandas es la recomposición salarial. Los ingresos congelados de los estatales y de gran parte de los trabajadores en la actividad privada condenan a la mayoría de la población a la pobreza, y a un importante sector a la miseria.

Frente a la brutal inflación, que el gobierno reconoce cercana al 50% y que en los artículos de primera necesidad alcanza alrededor del 100%, solamente los trabajadores en blanco de la actividad privada (que apenas llegan al 35% de ese sector) han obtenido la suma fija, e insuficiente, de $ 200.- Para la inmensa mayoría, que siguen con los mismos sueldos desde hace años, estos últimos 18 meses han sido los de la peor caída de ingresos de la historia.

Ante esta situación, desde distintos sectores de la actividad pública comenzaron a producirse protestas. Los estatales y docentes de la provincia de Buenos Aires, los municipales del Noroeste (Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero), los empleados provinciales de Córdoba y en distintas áreas del estado nacional, como Salud. A los reclamos salariales se les suma la lucha contra el trabajo en negro, los contratos basura y el recorte de adicionales.

ATE ha convocado a una jornada de lucha nacional para el 6 de agosto con actos en Capital Federal y en las principales ciudades del país. Se pide que los $ 200 se extiendan a los trabajadores estatales en los tres niveles: nacional, provincial y municipal, el pase a planta permanente de los contratados y el fin del trabajo en negro. Sin embargo mantienen negociaciones con el Ministerio de Trabajo junto a UPCN. Esperamos que este impulso no sea frenado como en Santa Fe donde levantaron la protesta ante el ofrecimiento de sólo $80.- Y que tampoco sea una maniobra de la dirigencia para mostrarse combativos frente a las próximas elecciones del 13 en la CTA.

Los docentes bonaerenses de los estatales SUTEBA y FEB, y los de SADOP (de colegios privados) convocan a un paro conjunto para el 7 de agosto, en la primera semana de clases tras las vacaciones, pese a las amenazas ministeriales de descontarles el día.

También en el sector privado hay inquietud por el empobrecimiento y el ataque a las condiciones laborales. A las recientes medidas de ferroviarios y de los trabajadores del subte se agregan en los próximos días las de Luz y Fuerza y recolectores de residuos, ambos a nivel nacional. Mientras tanto los piqueteros continúan con sus demandas de empleo y alimentos, en acciones lamentablemente dispersas que debilitan la efectividad de sus reclamos.

Debemos converger desde todos los sectores en un día nacional de protesta hacia un plan de lucha común por la recomposición salarial que abarque a todos los trabajadores: por un mínimo de $ 800.- , por la vigencia de la escala móvil precios-salarios, contra el empleo en negro y por el reparto de las horas de trabajo que termine inmediatamente con la desocupación.

Basta de miseria, desocupación y salarios de hambre!
A golpear todos juntos: por una jornada de protesta donde se convoque a un plan de lucha nacional!