Los trabajadores se organizan para implementar el control obrero y el socialismo en toda Venezuela Imprimir
Escrito por William Sanabria (CMR)   
Domingo 05 de Marzo de 2006 00:00
El pasado 25 de febrero tuvo lugar en las instalaciones de Inveval, Municipio Carrizal, Edo. Miranda, una reunión de trabajadores de distintas empresas recuperadas por los trabajadores -o que se encuentran tomadas por estos en el momento actual- conel objetivo de conformar un Frente de los trabajadores de estas empresas. El objetivo es que este Frente sirva para debatir la situación de las mismas, articular políticas conjuntas y luchar unidos en defensa el proceso revolucionario y contra el sabotajeotaje del imperialismo, los capitalistas y la burocracia. En la reunión se decidió vincular la pelea por hacer avanzar la cogestión revolucionaria en dirección al control y la gestión obrera, y extender esto al conjunto de la economía venezolana, con la B El pasado 25 de febrero tuvo lugar en las instalaciones de Inveval, Municipio Carrizal, Edo. Miranda, una reunión de trabajadores de distintas empresas recuperadas por los trabajadores -o que se encuentran tomadas por estos en el momento actual- con el objetivo de conformar un Frente de los trabajadores de estas empresas. El objetivo es que este Frente sirva para debatir la situación de las mismas, articular políticas conjuntas y luchar unidos en defensa el proceso revolucionario y contra el sabotaje del imperialismo, los capitalistas y la burocracia. En la reunión se decidió vincular la pelea por hacer avanzar la cogestión revolucionaria en dirección al control y la gestión obrera, y extender esto al conjunto de la economía venezolana, con la Batalla de Santa Inés II por la reelección del Presidente Chávez.

Iniciativa de Inveval

La reunión fue convocada a iniciativa de la Asamblea de los trabajadores de Inveval, la cual luego de debatir una propuesta de modelo para la gestión de estas empresas decidió nombrar cinco voceros elegibles y revocables para asistir en representación de la Asamblea a la reunión y dirigirse al resto de las empresas convocándolas a la reunión y proponiendo el mismo procedimiento.

A la reunión asistieron voceros de Inveval e Invepal Morón, así como de distintas cooperativas como la de Producción Industrial de Moldes Guacara (Edo. Carabobo) o las cooperativas de Charallave (Edo. Miranda), Sertec 293, San Miguel 2004, Tecnoger 33 y Tormerema. También estuvieron presentes cinco trabajadoras de Sel-Fex, empresa textil caraqueña actualmente tomada por las más de 200 trabajadoras que integran su plantilla, y dos camaradas en representación del colectivo de trabajadores despedidos de Invepal Maracay. Enviaron su adhesión al Frente, aunque finalmente no pudieron asistir, los trabajadores de Invetex. Tampoco fue posible la presencia de trabajadores de ALCASA.

Otras empresas que no pudieron enviar delegados, y que la reunión se marcó como objetivo incorporar, fueron Tomatera Caigua y SIDEROCA. Todos los trabajadores coincidieron en que el Frente nacía con voluntad de ser una plataforma de lucha abierta a la incorporación de todos los colectivos obreros implicados en la recuperación y gestión de sus empresas que coincidan en el objetivo de batallar por la extensión y profundización de la cogestión revolucionaria en dirección al control y gestión por parte de los trabajadores de la economía y del estado como vía ineludible para avanzar hacia el socialismo. En ese sentido, se dejó absolutamente claro que el Frente se encuentra abierto a los voceros que las asambleas de los trabajadores de otras empresas que se encuentren ocupadas por los trabajadores, en lucha por la expropiación o en proceso de cogestión que quieran participar, decidan.

Además de los trabajadores de las empresas recuperadas u ocupadas que asistieron con derecho a voto, en la reunión participaron distintos camaradas de diferentes organizaciones políticas, sociales y sindicales. Junto a Luis Primo, Coordinador Nacional de la UNT y dirigente de la CMR, estuvieron presentes Pablo Cormenzana y Esperanza Morales, de la célula de la CMR de Miranda, en la que también militan actualmente varios trabajadores de Inveval, el concejal bolivariano de Carrizal, Luis Aponte, ex trabajador de CNV, el camarada Ricardo Galíndez, Jefe de Reclamos del sindicato de PDVSA Lara y editor de El Topo Obrero (periódico de la CMR) así como René Baralt de Aporrea, Carlos Rodríguez y Miguel Campos, de la Corriente Marxista Internacional -a la que pertenece la CMR- así como José Antonio Hernández, miembro del Comité Ejecutivo Nacional de la Juventud Socialista Revolucionaria (JSR). Además, acudieron ala reunión camaradas pertenecientes a distintas organizaciones como el colectivo feminista Género y lucha de clases y algunos militantes de base del Partido Revolución y Socialismo (PRS)- de Caracas. También estuvo presente una camarada ecuatoriana, Verónica Rossado, en representación del Movimiento Bolivariano Alfarista (MBA), quien ha realizado recientemente una gira por nuestro país y manifestó mucho interés en conocer la experiencia de las empresas recuperadas y dio un caluroso saludo a los trabajadores reunidos.

Una reunión histórica

La reunión fue calificada por los trabajadores asistentes como histórica. En primer lugar porque es el primer encuentro de trabajadores de empresas recuperadas y en cogestión que es organizado íntegramente por los propios trabajadores, desde la preparación organizativa y política del mismo hasta la introducción de los distintos puntos. También es el primero autofinanciado en su totalidad por ellos mismos.

La reunión se inició presidida por una pancarta elaborada por la JSR en solidaridad con SEL FEX. Abrió la misma Nelson, camarada de Inveval que fungió como director de debate, presentando una propuesta de agenda de debate y distribución de tiempo por cada punto que fue aprobada por los asistentes. El primer ponente fue Jorge Paredes, Presidente de Inveval, quien intervino sobre la situación política nacional y la necesidad de que los trabajadores de las empresas recuperadas participen en primera línea en la Batalla de Santa Inés II.

Jorge inció su exposición recordando que “en todas las revoluciones, la alemana, portuguesa, chilena, etc. el factor decisivo ha sido la participación de las masas y en particular el protagonismo de los trabajadores”. Jorge hizo un breve repaso por los distintos puntos de inflexión que ha tenido nuestro proceso revolucionario, explicó como la llegada de Hugo Chávez al poder en 1998 abrió el proceso revolucionario. “Por primera vez un Presidente nuestro, un representante de los trabajadores y el pueblo, llegaba al poder. Esto se reflejó en el 2002 cuando el intento de la oligarquía de tumbarlo fue derrotado por los mismos que habíamos elegido a Chávez Presidente”

El camarada Paredes -tras destacar los logros alcanzados por el proceso revolucionario como las Misiones, las propias expropiaciones de Invepal e Inveval y en general el proceso de participación que se ha abierto en el país- explicó que “como ha ocurrido en todas las revoluciones, y como también lo ha dicho en alguna ocasión el Presidente, el cambio total que esperamos las masas obreras y populares aún no ha llegado. Ha habido avances muy importantes pero dentro del aparato del estado hay todavía gente de la IV republica y otra gente que se ha enquistado, se ha burocratizado”. Tras citar el análisis del Che Guevara sobre cómo surge y se extiende el burocratismo, Jorge propuso “luchar contra el burocratismo que se extiende y representa un freno a la revolución y no quiere seguir avanzando. También” dijo “vemos como los capitalistas siguen explotando a los trabajadores en las fábricas, despidiéndonos por exigir nuestros derechos, construir sindicatos, etc.”

La lucha por el socialismo y la Batalla de Santa Inés II

Jorge Paredes -así como posteriormente varios de los participantes- advirtieron de los principales peligros que enfrenta tanto la reelección del presidente Chávez como el avance de la revolución hasta el socialismo, y planteó que ambos procesos deben ir unidos. “La revolución tiene que avanzar y eso significa que -como ha dicho el presidente- los trabajadores debemos ser la vanguardia de este proceso y el poder debe estar en nuestras manos. “

Jorge Paredes leyó un manifiesto para que se discutiese y votase por parte de los trabajadores de las distintas empresas recuperadas y cooperativas presentes en el que estos se ponen a la orden del presidente Chávez para llevar adelante la Batalla de Santa Inés II, se comprometen a impulsar Unidades de Batalla Electoral y por el Socialismo en cada centro de trabajo, con el fin tanto de asegurar los diez millones de votos para el Presidente como, vinculado inseparablemente a ello tal y como planteo el propio Chávez en la marcha antiimperialista del 4 de febrero, combatir la ineficiencia, el burocratismo, la corrupción y todas las demás lacras y armas que la contrarrevolución intenta utilizar contra el proceso revolucionario. El manifiesto fue aprobado por los trabajadores de las empresas recuperadas y cooperativas asistentes por unanimidad.

“El presidente está sólo en la lucha por profundizar la revolución y nosotros tenemos que apoyarlo -afirmó Jorge- porque la clase obrera es la única que comprende cual es la dirección que debe seguir el proceso y a dónde debe llegar. Este año es crucial, la oposición va a venir con todo y los trabajadores debemos ser vanguardia de la lucha por la reelección del Presidente. Tenemos que conseguir 10 millones de votos o más porque si el presidente sigue en el gobierno, nosotros también seguimos ahí con él y podemos seguir empujando la revolución hacia adelante.

Jorge expuso cómo en la revolución rusa la clase obrera se puso al frente de todos los explotados y cómo fue la clase que basándose en las asambleas y la elegibilidad y revocabilidad de consejos de delegados (soviets) logró aglutinar a todos los oprimidos y forjar una nueva institucionalidad revolucionaria, un estado de los trabajadores, capaz de sustituir a la burocracia corrupta y saboteadora del estado burgués. Jorge insistió en la necesidad de que los trabajadores de las empresas recuperadas, organizados en el Frente, trabajasen junto a los sindicalistas combativos y revolucionarios de la UNT para impulsar la toma de empresas cerradas o infrautilizadas y hacer avanzar el proceso de expropiaciones. “Tras las expropiaciones de Venepal y CNV, que dieron lugar a la creación de Invepal e Inveval, ha habido otras como las de la tomatera de Caigua, Sideroca y otras, pero en los últimos meses el proceso de expropiaciones se ha parado. Debemos empujar para que siga.”

Finalizó el ponente, planteando la necesidad de que el Frente trabajase en estrecha colaboración con la UNT y llamó a ésta a apoyar a los trabajadores de las empresas recuperadas en su lucha por avanzar hacia el control obrero. También defendió la necesidad de organizar el frente de abajo a arriba, mediante delegados elegibles y revocables por cada asamblea de trabajadores.

La lucha contra la burocracia

Tras Jorge tomó la palabra Ramón Lagardera, presidente de COVIMPA, la cooperativa que agrupa a los trabajadores de Invepal. Ramón insistió en la idea de que “tenemos gente dentro que sabotea y bloquea y también gente que se enquista y no permite seguir avanzando”. También destacó que existen dos corrientes dentro del proceso revolucionario, la reformista y la revolucionaria, y que “lo vemos desde las juntas directivas de una cooperativa o una empresa en cogestión hasta en los ministerios”. Planteó que “los revolucionarios, los que queremos que el proceso siga avanzando somos mayoría pero también dijo que “es lamentable que haya instituciones que irrespeten la voluntad de las mayorías “.Se refería a los problemas que están teniendo para que la decisión de la Asamblea de trabajadores de Invepal, de revocar a la antigua dirección de la empresa con cerca de un 90% de los votos de los trabajadores y sustituirlos por tres nuevos camaradas elegidos democráticamente en asamblea, sea aceptada por los representantes ministeriales en la Junta Directiva.

Otros camaradas tomaron la palabra y destacaron la importancia de la reunión y la coincidencia con las propuestas de los camaradas Paredes y Lagardera. Uno de los primeros en intervenir fue el concejal de Carrizal Luis Aponte, ex trabajador de Inveval, quien denunció también “la presencia de una burocracia reformista enquistada en el proceso y que intenta frenar este” y planteó que en Carrizal estaban elaborando un censo de empresas cerradas con el objetivo de tomarlas, recuperarlas y demandar al gobierno su expropiación.

Otra intervención muy destacada fue la de Luis Primo, coordinador nacional de la UNT y dirigente de la CMR, quien insistió en la necesidad de que el movimiento obrero venezolano organizado en la UNT se ponga al frente de la nueva batalla de Santa Inés y de la lucha por construir el socialismo. Para ello propuso que la UNT y el Frente de trabajadores de empresas recuperadas trabajen estrechamente coordinados desde el respeto a la autonomía de cada uno pero también desde la comprensión clara de que somos parte de la única clase que puede garantizar la construcción del socialismo. En esa línea, Luis destacó que “la participación de los trabajadores en la gestión de las empresas no puede permanecer aislada porque agonizaría, debe extenderse a toda la industria pública y privada e ir acompañada de medidas como la nacionalización de la banca bajo control de los trabajadores y la generación de estructuras unitarias de los trabajadores basadas en la democracia directa participativa -Consejos de trabajadores, UBES, etc.- que puedan servir como embrión de un nuevo estado revolucionario”.

Constitución y organización del Frente

Tras un amplio y democrático debate en el que hubo numerosas intervenciones de los trabajadores de las distintas empresas asistentes en el sentido de destacar el papel revolucionario jugado por Chávez en distintos momentos, las diferencias entre este gobierno y los anteriores caracterizados por la represión y los ataques sin paliativos al movimiento obrero, se aprobó por parte de los trabajadores de las empresas recuperadas y cooperativas presentes, de forma unánime el manifiesto presentado por Jorge Paredes, Presidente de Inveval, llamando a participar en primera línea en la Batalla de Santa Inés-II, como también a vincular en todo momento la lucha por avanzar hacia el control y la gestión obrera, a la defensa del proceso revolucionario bolivariano y la necesidad de que éste avance hacia el socialismo. También fue unánime el voto a favor de constituir el frente.

Se acordó que el frente se concebiría como un frente en construcción abierto a todas las empresas no presentes que quieran enviar sus delegados. En esa línea se decidió que la próxima reunión del Frente se celebraría con voceros elegibles y revocables en todo momento por cada una de las asambleas de trabajadores y que uno o dos delegados por cada una de las asambleas de trabajadores conformarían un comité de coordinación que se reuniría periódicamente o cada vez que alguna de las asambleas de trabajadores lo solicite.

Para organizar esa nueva Asamblea del Frente en la que desarrollar estos y otros muchos aspectos se decidió constituir un Comité Promotor integrado por voceros de cada uno de los colectivos de trabajadores presentes: Invepal Morón, Inveval, Sel-Fex, las cooperativas anteriormente citadas y también del colectivo de trabajadores de Invepal Maracay que, como explicaremos posteriormente, se encuentra en estos momentos luchando contra los despidos.

Invepal e Inveval, la cogestión revolucionaria un año después

El siguiente punto del orden del día fue un reporte por parte de un vocero de cada una de las empresas sobre la situación en que se encuentra cada una de ellas. A juzgar por estos informes, parece claro que -como sosteníamos desde la CMR- el llamado proceso cogestionario está suponiendo un proceso de avance en la conciencia y organización de los trabajadores de cada una de las empresas afectadas que, en un contexto de ascenso revolucionario como el que se vive en Venezuela, está suponiendo que los trabajadores intentan desarrollar de un modo cada vez más claro la cogestión revolucionaria en dirección al control obrero y la gestión directa de las empresas por ellos mismos.

José Quintero, de Inveval, explicó que están en la fase de recuperar y acondicionar la empresa y que se han marcado el objetivo de empezar a producir nuevas válvulas a partir de junio. La recuperación de la empresa se está haciendo mediante equipos de trabajo organizados en asamblea y con los trabajadores gestionando y decidiendo todos los aspectos de la misma. Esta concepción ha tenido ya algunos choques con funcionarios de distintos ministerios. Con el argumento leguleyo y reformista de que la empresa tiene la forma jurídica de una sociedad accionarial en la que el gobierno a través del MINEP (Ministerio de Economía Popular) y en representación del estado posee el 51% de las acciones y la cooperativa constituida por la asamblea de trabajadores posee solamente el 49%, estos funcionarios plantean que la participación mayoritaria en la toma de decisiones debería pertenecerle a ellos. Pero lo cierto es que en su día el Presidente Chávez planteó que estas empresas expropiadas debían estar presididas por trabajadores elegidos por sus compañeros. Los trabajadores de Inveval han hecho de este principio una bandera irrenunciable y por el momento esta lucha se está saldando a favor del colectivo de trabajadores aunque no sin tensiones y debates con los funcionarios ministeriales.

Los camaradas de Invepal, por medio de su vocero, Ramón Lagardera, explicaron que tras siete meses de funcionamiento de la empresa la producción presenta muy buenos resultados. Este es el resultado del esfuerzo no de una minoría dirigente sino de la conciencia y el trabajo colectivo de todos los trabajadores de Invepal. Desde el punto de vista de la organización y participación de los trabajadores, los delegados de Invepal presentaron un informe que refleja la vitalidad y buena salud de un modelo basado en la toma de decisiones por parte de los trabajadores. Explicaron como ante la falta de un informe de gestión y financiero por parte de la mayoría de la Junta Directiva de la cooperativa y la sensación existente entre una mayoría abrumadora de trabajadores de que algunos de los camaradas que integraban esta se habían desviado de los objetivos iniciales para los que la asamblea de trabajadores los había elegido exigieron una nueva Asamblea de Trabajadores y ésta procedió el pasado 5 de noviembre a revocarlos de sus cargos por un resultado bastante concluyente -260 votos contra 20- y elegir la nueva directiva encabezada por el propio Lagardera.

La decisión posterior de sustituir a los representantes de los trabajadores en la dirección de la empresa -incluido el presidente de la misma- tomada también por los trabajadores en asamblea por un margen apabullante, ha sido sin embargo hasta el momento desconocida por los Ministros encargados de dar seguimiento a la empresa. Elías Jaua, entonces Ministro de Economía Popular y ahora nuevo ministro de Agricultura, llegó a plantear el increíble argumento de que también las mayorías mataron a Cristo y eligieron a Carlos Andrés Pérez, olvidando quizás que ese mismo argumento ha sido utilizado a menudo por la oposición contrarrevolucionaria tanto nacional como internacionalmente para cuestionar la legitimidad de las decisiones del pueblo venezolano como la elección del presidente Chávez.

Otros ministros se han mostrado preocupados porque la noticia de la revocación de la directiva de Invepal pudiese ser utilizada contra el proceso, sin embargo -como insistieron varios asistentes- esto lejos de representar una falla, demuestra que el sistema de elegibilidad y revocabilidad por parte de las asambleas es el único modo de poder luchar seriamente contra las desviaciones burocráticas. De haber existido rendición cuentas, control de abajo-arriba y revocabilidad, escándalos como la desaparición del dinero del Central Azucarero “Ezequiel Zamora”, que la oposición está utilizando profusamente contra el proceso, podrían ser detectados y evitados mucho antes y resueltos por los propios trabajadores organizados

Tras la intervención de los camaradas de Invepal-Morón, tomaron la palabra voceros de los trabajadores de Invepal-Maracay que fueron despedidos por negarse a aceptar condiciones de trabajo precarias por parte de miembros de la Junta Directiva de Invepal que ahora han revocado los trabajadores. En la reunión estuvo presente un miembro del equipo de camaradas de Invepal que fue revocado de la dirección de la empresa y de la cooperativa pero prefirió no hacer uso de la palabra sobre este tema.

Las cooperativas se unen al Frente

Los representantes de las cooperativas Sertec 293, San Miguel 2004, Tecnoger 33 y Tormerema expusieron un interesante proyecto por el que están batallando. Estos camaradas explicaron que uno de los principales problemas que afrontan las cooperativas, además del de las dificultades para la financiación como resultado del sabotaje del capital financiero y la subsistencia en un mercado capitalista que las obliga a competir entre sí, es el de la ausencia de espacios donde trabajar y los altos costos -inalcanzables para muchas de ellas- que representa alquilar o comprar los mismos. Según uno de los camaradas que intervino, “en estos momentos hay más de 300 cooperativas que no pueden funcionar por carecer de locales en los que trabajar. Estas 4 cooperativas y alguna más que podría incorporase en los próximos días, agrupando a más de 200 trabajadores, han tomado las instalaciones abandonadas de una empresa -Alfa Quark- y piden la expropiación de la misma para emplear sus más de 18.000 hectáreas para la construcción de un núcleo de desarrollo endógeno en cuya gestión participen tanto estas cuatro cooperativas como otras muchas que en este momento no pueden funcionar por carecer de espacio”.

Elías Pavón, de la Cooperativa de Producción Industrial de Moldes -de Guacara-, explicó como ésta era también una antigua empresa abandonada por el empresario que los trabajadores rechazaron cogestionarla con este y asumieron como cooperativa. Una de las intervenciones más aplaudidas fue la de las compañeras de Sel-Fex, Grupo Lony, que explicaron cómo ocuparon la empresa contra los continuos ataques a sus derechos e incumplimientos de compromisos por parte del patrón. Algunas de estas camaradas llevan hasta veinte o treinta años siendo explotadas por estos capitalistas y ahora han dicho basta. Como decía la camarada que intervino, “hay compañeras que dicen que si les pagan las deudas o la indemnización agarran el dinero y se van, yo digo que no, yo quiero seguir trabajando pero que la empresa no sea ya del empresario sino nuestra, que la podamos gestionar nosotras mismas en beneficio de la revolución y de toda la economía del país”. Estas palabras son un fiel reflejo del avance en la conciencia que vemos en el seno de los trabajadores y trabajadoras venezolanas.

Modelo de gestión a defender y plan de acción

Por la tarde , tras un exquisito y completo sancocho preparado por la brigada que a tal efecto tienen organizada los camaradas de Inveval, se reanudó el debate. Casi tres años de ocupación y de pelea en la puerta de la empresa han convertido a algunos de estos trabajadores en auténticos expertos en toda una serie de tareas que antes no conocían o conocían mucho menos, desde las leyes hasta la cocina. Pero desde luego en lo que se han convertido en auténticos expertos es en la lucha de clases. La introducción de Antonio Betancourt sobre el modelo de cogestión revolucionaria que debe defender el Frente, como antes la de Jorge Paredes, fue un buen ejemplo del extraordinario avance en la conciencia de estos camaradas.

Antonio empezó diciendo: “me alegro de todo lo que nos ha pasado (las maniobras del empresario, el golpista Sosa Pietri, la lucha contra el desalojo y por la expropiación de la empresa) porque eso nos ha hecho descubrir la enorme fuerza y capacidad que tenemos como trabajadores, que tiene el conjunto de la clase obrera. Como los trabajadores, efectivamente, podemos gestionar las empresas, y no sólo las empresas, gestionar la sociedad. La lección de todas las revoluciones es que el objetivo tiene que ser construir un estado nuestro, de los trabajadores, porque la burguesía tiene sus peones dentro de este estado e incluso dentro de este gobierno. Son los que nos dicen que no se puede, que los trabajadores no podemos gestionar las empresas y hacerlas producir. Pero sí podemos”.

El ponente leyó una propuesta de modelo de cogestión revolucionaria, que posteriormente fue aprobada por todos los presentes. Tanto Antonio como otros camaradas que intervinieron insistieron en que la cogestión revolucionaria no es un fin en sí mismo sino un instrumento para seguir avanzando. Particularmente interesante fue la intervención de Carlos Rodríguez, de la Corriente Marxista Internacional, que explicó la experiencia del control obrero y los soviets en la revolución rusa y de las colectividades en la revolución española para ilustrar la idea de que la cogestión revolucionaria y el control obrero sólo se mantendrán si se extienden a toda la economía y van acompañados por la construcción de un nuevo estado por parte de los trabajadores mediante comités de delegados elegibles y revocables -lo que en la URSS se llamaron soviets. También insistió en la idea ya expresada por otros camaradas acerca de la necesidad de nacionalizar la banca bajo control obrero para hacer posible la unificación de todas las empresas dirigidas por los trabajadores, y que estas no sólo sean gestionadas por los trabajadores de cada empresa aisladamente sino por el conjunto de la clase obrera mediante un plan económico común elaborado democráticamente en beneficio de la mayoría de la sociedad. La intervención cosechó numerosos aplausos y los asistentes mostraron un gran interés por profundizar en el debate sobre estos temas y sobre las ideas del socialismo marxista.

La reunión se cerró con un punto de tareas en el que se aprobó un primer plan de acción y varias resoluciones. Se aprobó demandar al gobierno la expropiación y nacionalización de Sel-Fex para ponerla bajo la gestión de las trabajadoras. Aunque no pudieron estar presentes, sí se dio también lectura a un informe de la situación que viven los camaradas de Invetex. La cogestión con el empresario Mishkin -como pronosticamos que ocurriría- está siendo saboteada por este sin que los funcionarios del Minep y Milco hayan respondido a las peticiones de los trabajadores de poner fin a esta situación. La empresa ni siquiera ha empezado a funcionar y el empresario se ha llevado ya una buena parte del dinero que le ha dado el estado así como partes de las máquinas. Mientras, presiona a los trabajadores ofreciéndoles contratos individuales. El Frente aprobó una resolución exigiendo la nacionalización de Invetex bajo control de los trabajadores. También se aprobó apoyar la demanda de expropiación de los terrenos de Alfa Quark para construir un núcleo de desarrollo endógeno, formulada por las cooperativas que han ocupado esas instalaciones.

Otra resolución fue la de exigir a los Ministerios implicados que se respete la decisión democrática de la asamblea de trabajadores de Invepal. Al mismo tiempo, se decidió apoyar la lucha de los trabajadores despedidos de Invepal Maracay y exigir que cualquier solución pase por la reintegración de estos a su puesto de trabajo, que los trabajadores de Invepal Maracay tengan los mismos derechos que los de Morón y que el estado intervenga garantizando que esto no supone en ningún caso retroceso ni merma alguno para los derechos, ingresos y condiciones de trabajo de los trabajadores de Invepal agrupados en la cooperativa Covimpa.

Otra decisión que se tomó fue la de organizar una marcha de todas las empresas recuperadas y ocupadas para el próximo 7 de marzo, desde Sel-Fex hasta la Asamblea nacional. El objetivo de la misma es ponerse a la orden del Presidente para dar la Batalla de Santa Inés y hacer llegar todas estas propuestas, así como el manifiesto y la propuesta de modelo de cogestión aprobados, a la Asamblea Nacional con el fin de que estos problemas se resuelvan y el proceso siga avanzando en la dirección correcta. Además, también se aprobó participar como Frente en la Gran marcha convocada por el Presidente Chávez para el día de la mujer trabajadora, proponiendo la expropiación de Sel-Fex y el resto de las reivindicaciones comentadas.

Una buena muestra del ambiente de entusiasmo que se respiraba en la reunión fue la colecta celebrada en solidaridad con los despedidos de Invepal Maracay en la que se recogieron más de 60.000 Bs. Además, también se hizo entrega a las camaradas de Sel-Fex del dinero recogido en una colecta celebrada en la reunión de la corriente clasista de la UNT (C-CURA) en solidaridad con su lucha, algo más de 150.000 Bs. a lo que hay que añadir el dinero recogido en la alcancía que los camaradas de la CMR teníamos en nuestra mesa con libros en esa misma reunión de la corriente clasista. En las mejores tradiciones de la clase obrera, ambos colectivos compartieron el dinero recogido y se lo repartieron.

El Frente puede tener un gran desarrollo y convertirse en un punto de referencia para todo el movimiento obrero y revolucionario. Como ha ocurrido en todos los procesos revolucionarios anteriores, es en este momento, cuando se agudizan todas las contradicciones del proceso, y la vanguardia y sectores cada vez más amplios de las masas buscan un camino para superar el obstáculo de la falta de dirección y el freno que representa la burocracia, un punto de referencia que ofrezca un plan de acción y una alternativa clara puede alcanzar una influencia decisiva y desequilibrar la situación. El Frente, orientado correctamente hacia los sectores más luchadores de la UNT, trabajando en unidad de acción con estos y vinculando la lucha por el control obrero y el socialismo -como se decidió en la reunión- a la Batalla de Santa Inés, puede multiplicar muy rápidamente su influencia y ofrecer un punto de referencia en la lucha por completar la revolución hacia el genuino socialismo.